Sarah Chang, violín
Elgar, el compositor que nos legó uno de los más líricos conciertos para violonchelo y que también escribiría otro para violín, declaró que "todo lo bueno y lindo y fresco y transparente y dulce está lejos, para nunca regresar" cuando escribiera el primero de ellos. Esta declaración habla con nostalgia de los momentos más felices celebrados en Salut d'Amour, pieza de juventud no carente de cierta hondura y exigencia estética.
La vida de Elgar como compositor se inició cuando estaba completamente absorto en su matrimonio con Caroline Alice Rober, en 1889. Su esposa le sirvió de incentivo y le procuró la seguridad que él necesitaba para hallar su individualidad como un compositor creativo y romántico. Salut d'Amour fue escrita como un regalo de bodaspara Alice y para toda la "bondad, belleza, transparencia, frescura y dulzura" que él deseó y luego perdió en sus últimos años de vida, y que están todas presentes aquí, para ser queridas y disfrutadas, en esta hermosa y melancólica pequeña pieza musical.