viernes, 14 de marzo de 2008
Boris Berezovsky, piano

Una de las pocas composiciones de Ravel creadas directamente para orquesta fue "La Valse", una pieza vibrante que evoca la nostalgia de los deslumbrantes salones de baile colmados de bailarines que giran en gozoso abandono hasta que la música comienza a convertirse en acordes estridentes que describen la decadencia de la sociedad después de la Primera Guerra Mundial, todo lo cual señala el paso a la desesperación y la tragedia. "La Valse", la apoteosis del vals, también fue arreglada para piano a solo y para dos pianos, y hay una versión de ballet en un acto.

Aunque es costumbre comparar a Ravel con Debussy, los estilos de ambos compositores son muy distintos. Debussy halló gran parte de su inspiración en la naturaleza; Ravel, en las danzas del pasado y el presente, en España y otros países lejanos. Mientras Debussy se complació en las formas nuevas e indefinidas, las armonías modernas de Ravel tienen raíces clásicas. Sus orquestaciones se caracterizaron por una claridad excepcional. También se le consideró uno de los grandes innovadores de la composición pianística. Aunque no apasionada, la música de Ravel es elegante, colorida, a veces ingeniosa, y siempre perfecta como una joya de gran calidad.

Publicado por jrtapia @ 8:00  | El piano
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