
Tras la ausencia del autor este
año, el coliseo prepara «Un ballo in maschera» y «Rigoletto» repletos
de estrellas para 2008/2009
C. David Carrón
DIARIO LA RAZÓN
MADRID
Una temporada con títulos de menor tirón popular y
muchos coqueteos con el Barroco parecen haber sido suficiente, pues el
director artístico del Teatro Real, Antonio Moral, demostró ayer en la
presentación de la próxima temporada del coliseo que no es sordo a las
críticas. Para empezar, ha encargado dos títulos de Verdi, ausente esta
temporada del escenario: «Devuelvo la moneda que les hurté el año
pasado», manifestó con sorna Moral. Y quizá serán los dos montajes que
más estrellas acumulen: la apertura operística será «Un ballo in
maschera» dirigido por el batuta titular Jesús López Cobos y con una
nueva puesta en escena del realizador Mario Martone, con Marcelo
Álvarez, Violeta Urmana y Carlos Álvarez como Riccardo, Amelia y
Renato. Mientras que «Rigoletto» confirmará a Juan Diego Flórez en el
repertorio verdiano, alternándose como Duque de Mantua con José Bros;
enfrente, tres Gildas como Patrizia Ciofi, Mariola Cantarero e Inva
Mula, con Roberto Abbado en el foso y nueva producción de la holandesa
Monique Wagemakers.
La apoteósis popular
Además de poner al teatro «al límite de sus posibilidades con 219
espectáculos y siete nuevas producciones», el equipo rector ha buscado
cierto equilibrio en el repertorio: «Para que no se diga que sólo
programamos Barroco, les contaré que éste ocupa un 18 por ciento de las
funciones, un 35 por ciento es música del siglo XIX y la más abundante
es la del XX y XXI con el 41», comentó Moral. Jürgen Flimm traerá su
espectacular «Triunfo del Tiempo y del Desengaño», de Haendel
(noviembre), que, junto a la versión-concierto de «Tolomeo, re d´
Egitto» e «Il ritorno d´ Ulise in patria», de Monteverdi, conforman el
espacio dedicado al Barroco. Mozart propiciará el reencuentro entre
López Cobos y Emilio Sagi en unas «Bodas de Fígaro» muy españolas.
Además de Verdi, el siglo XIX estará representado por Schumann
(«Escenas del Fausto de Goethe», en concierto), Berlioz («La
condenación de Fausto», también con atriles), Donizetti (un «Don
Pasquale» del que se ocupará la Ópera-Estudio), y Wagner (con un
«Tanhäuser» como Peter Seiffert). Leonardo Balada protagoniza el
estreno absoluto del año: «Faust-Bal» con libreto de Fernando Arrabal.
La genialidad de Robert Carsen se suma al talento de Janacek en «Katia
Kabanová». Robert Lepage debutará en la ópera española con María Bayo
en «La carrera del libertino», de Stravinsky, del que Valery Gergiev
dirigirá «El ruiseñor» y «Edipo Rey». La apoteosis popular, a las
puertas de agosto, vendrá con Plácido Domingo y Rolando Villazón
gracias al concierto de zarzuela que no se pudo dar en Salzburgo.