La reacción del director de orquesta e investigador de
la obra de Isaac Albéniz, José de Eusebio, no se ha hecho esperar tras
las declaraciones realizadas la pasada semana por el director artístico
del Teatro Real, Antonio Moral, durante la presentación de la próxima
temporada. En ellas, Moral justificaba la ausencia en la programación
-dentro del ciclo dedicado Albéniz con motivo del centenario de su
muerte- de la ópera «Henry Clifford», al «no haber material público
[partitura] disponible».
Esta frase es la que ha provocado gran malestar en De
Eusebio, hasta el punto que ha solicitado a Moral, a través de una
carta a la que ha tenido acceso ABC, que «rectifique y modifique
públicamente las declaraciones» realizadas el día 12 de marzo, y que
según el músico han provocado que reciba «incontables llamadas por esta
situación que usted ha creado, y me ha afectado ya profesionalmente».
En el citado texto, De Eusebio le recuerda al director
artístico las conversaciones mantenidas con el teatro madrileño con
motivo del centenario del compositor, interesándose especialmente por
la ópera mencionada, recuperada y grabada por De Eusebio para el sello
DG, con las voces de Plácido Domingo, Carlos Álvarez y Jane Henschel.
La verdadera razón
En estas conversaciones, el músico le avisaba de la
«problemática» de programar «Henry Clifford» atendiendo sólo al disco,
ofreciéndose a continuación a «evaluar» el estado de los materiales
para poder «ejecutar en directo» la ópera. El dictamen fue claro:
necesitaba trabajar «unos diez meses en el material de la obra, y no
tenía ni tiempo ni la obligación de hacerlo, salvo que usted quisiera
remunerar mi trabajo, algo a lo que usted se negó, y, por supuesto,
-continúa- tenía derecho a negarse porque no media relación alguna
entre el Teatro Real y mi persona».
Según De Eusebio, ésta es la verdadera razón por la que
el coliseo madrileño no ha programado la ópera de Albéniz, y no la
esgrimida hace tan sólo unos días: «Decir que no existen materiales
públicos para su ejecución, además de una entelequia, es faltar a la
verdad. No existe en el derecho de la propiedad intelectual el concepto
«materiales públicos»». Y añade: «No hay tampoco ONG alguna, ni
investigador alguno que vaya a trabajar gratis para usted ni para
nadie».
Acusa además a Moral de enviar «un mensaje equívoco a la
sociedad musical» que implica una «privacidad malentendida de material
alguno relacionado con el trabajo de recuperación que he realizado en
ésta y en el resto de las obras líricas de Albéniz». Lo que refrenda
más adelante afirmando que «las obras que yo he recuperado de Albéniz
-todas las líricas y orquestales- se pueden programar pefectamente sin
mi consentimiento y conocimiento». Algo que, según De Eusebio, ha
hecho, por ejemplo, Moral al programar en el ciclo dedicado a Albéniz
la partitura «Po_mes d´Amour».
Las penurias de un compositor español
No es la primera vez que el Teatro Real le da con la
puerta en las narices a la obra de Albéniz. Ya sucedió en el año 2000,
cuando estaban al mando Cambreleng y García Navarro. Una falta de
coordinación entre ambos provocó que su «Merlín», programado
inicialmente en el Real, se celebrara en el Auditorio. La compensación
llegaría en el 2003 con su estreno mundial en versión escenificada,
bajo la batuta de De Eusebio. La ópera volverá a sonar en breve, pero
en versión de concierto, en Suiza. El que sí ha querido cumplir con el
centenario de Albéniz es el Festival de Música de Canarias que ha
programado para el próximo año, en versión de concierto, «Henry
Clifford», dirigida por De Eusebio.

