domingo, 23 de marzo de 2008

Cornelia Oncioiu, mezzosoprano

Jean-Marc Bouget, piano

La ópera de Gioacchino Rossini (Pésaro, 1792 – París, 1868) se tituló inicialmente "Almaviva, ossia l'Inutile Precauzione" (Almaviva o la Inútil Precaución) para evitar la coincidencia con la ópera "Il Barbiere di Siviglia" (San Petersburgo 1782) del compositor italiano Giovanni Paisiello (1741 - 1815)

El libreto, de Cesare Sterbini Romano, se basa en la obra teatral "Le Barbier de Séville" (1775) del comediógrafo francés Pierre Augustin Caron de Beaumarchais (1732 - 1799). Es una ópera bufa en dos actos, de 105 y 60 minutos de duración respectivamente.

Se estrenó el 20 de febrero de 1816 en el teatro Torre Argentina de Roma, bajo la dirección del propio compositor y el papel de Almaviva fue cantado por el famoso tenor sevillano Manuel García. La noche del estreno fue un rotundo fracaso, en parte debido a continuos abucheos de los partidarios de Paisiello. La segunda representación, ya sin el autor, fue un triunfo.

La obertura original resultó ser un fracaso y Rossini la tuvo que sustituir por la que ya había utilizado en sus óperas "Aureliano en Palmira" (1813) y "Elisabetta, Regina d'Inghilterra" (1815) y que es la que triunfalmente ha llegado hasta nuestros días.

Una voce poco fa

qui nel cor mi risuonò;

il mio cor ferito è già,

e Lindor fu che il piagò.

Sì, Lindoro mio sarà;

lo giurai, la vincerò.

Il tutor ricuserà,

io l'ingegno aguzzerò.

Alla fin s'accheterà

e contenta io resterò

Sì, Lindoro mio sarà;

lo giurai,

la vincerò.

Io sono docile,  

son rispettosa,

sono obbediente,  

dolce, amorosa;

mi lascio reggere,  

mi fo guidar.

Ma se mi toccano 

dov'è il mio debole,

sarò una vipera, sarò 

e cento trappole

prima di cedere 

farò giocar!

 

Hace poco una voz

en el corazón me resonó;

mi corazón herido está ya

y fue Lindoro quien lo lastimó.

Si, Lindoro mío será,

lo juré y me saldré con la mía.

El tutor se negará,

yo mi ingenio aguzaré.

Al final se calmará

y contenta quedaré.

Si, Lindoro mío será,

lo he jurado,

y me saldré con la mía.

Yo soy dócil

y respetuosa,

soy obediente,

dulce, amorosa,

me dejo gobernar,

me dejo guiar.

Pero si me tocan

en mi punto flaco

seré una víbora, lo seré,

y de cien trampas

me serviré

antes de ceder.

 

 


Publicado por jrtapia @ 18:00  | Voces femeninas
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