Narciso Yepes, guitarra
Orquesta Sinfónica de RTVE
Manuel Galduf, director
A
Andrés Segovia le molestó que Rodrigo no le dedicara el Concierto de Aranjuez
(lo compuso para Regino Sainz de la Maza, otro gran guitarrista español), así
que, a fin de congraciarse con él le escribió este concierto basado en varias
danzas y temas pertenecientes a la “Instrucción de música sobre la guitarra
española”, obra de Gaspar Sanz, compositor español del s. XVII, publicada en
tres volúmenes (1674, 1675, 1697). El propio Rodrigo definió el estilo de su “Fantasía
para un gentilhombre” como “neocasticista”, algo así como la versión española
del neoclasicismo.
La
“Fantasía” fue estrenada por Andrés Segovia en 1958, acompañado por la Orquesta
Sinfónica de San Francisco. A pesar de todo Segovia nunca tocó el Concierto de
Aranjuez.
La obra se estructura en cuatro movimientos construidos sobre seis temas y
danzas de Gaspar Sanz:
I. Villano y Ricercare
II. Españoleta y Fanfare de la Caballería de Nápoles
III. Danza de las Hachas
IV. Canario
El primer movimiento se abre con el melódico “Villano”, animado diálogo entre guitarra solista y orquesta. Este movimiento presenta varias
veces el tema de Sanz, variándolo de modo que nunca llega a ser repetitivo. Su segunda parte –el “Ricercare”– es una pieza corta en contraste con el “Villancico”
que está basada enteramente en una frase de dos compases, repetida bajo la
forma de una compleja fuga o ricercare.
En el segundo movimiento la obra evoluciona hacia un clima más lírico con la “Españoleta”,
una bella y fascinante melodía con acertado acompañamiento a cargo de la cuerda. La sección
central de este movimiento, “Fanfare de la Caballería de Nápoles”, presenta rápidos
toques discordantes del tambor junto con el acompañamiento de la guitarra, la flauta y
una fanfarria de trompetas. Todo concluye con la repetición de la “Españoleta”.
La “Danza de las Hachas” es un fragmento con un fuerte carácter
rítmico, bien apoyado por un crescendo orquestal. Este breve movimiento es en realidad un interludio que enlaza la
parte más melódica de la “Fantasía” con el movimiento final, de ambiente más
plano.
El último movimiento –“Canario”– se basa en la música que Sanz escribiera en el estilo de la popular danza de las islas afortunadas. Rodrigo hace un homenaje a los orígenes de esta música imitando el canto del pájaro hacia su final.