viernes, 28 de marzo de 2008


Mitsuko Uchida, piano
Orquesta del Mozarteum de Salzburgo
Jeffrey Tate, director

Hijo de Leopold Mozart, Wolfgang mostró talento musical a muy temprana edad, componiendo sus primeras obras cuando tenía cinco años y tocando al teclado ante al elector de Baviera y la emperatriz austriaca cuando tenía seis. Leopold juzgó apropiado, así como beneficioso, mostrar el genio divino de sus hijos (María Anna, "Nannerl", 1751-1829, también era una extraordinaria intérprete de teclado), así que a mediados de 1763 la familia inició una gira que les llevó a París y Londres, pasando por diversas cortes en el camino. Mozart sorprendió a las audiencias con sus precoces dotes, tocó ante las familias reales francesa e inglesa, publicó sus primeras obras y escribió sus primeras sinfonías. La familia retornó a casa en 1766, pero nueve meses más tarde volvieron a salir, esta vez hacia Viena, donde las esperanzas de representar una ópera de Mozart se frustraron.

Pasaron 1769 en Salzburgo y de 1770 a 1773 visitaron tres veces Italia, donde Mozart escribió dos óperas (Mitridate y Lucio Silla) y una serenata para Milán, así como entró en contacto con los estilos musicales italianos. En el verano de 1773 realizaron otra visita a Viena, probablemente buscando un puesto en la corte, y Mozart escribió allí un grupo de cuartetos de cuerda, mientras que al retornar a Salzburgo compuso algunas sinfonías, entre otras las sinfonías números 25 y 29. Aparte de un viaje a Munich para el estreno de la ópera La Finta Giardiniera a comienzos de 1775, Mozart permaneció en Salzburgo desde 1774 a mediados de 1777, trabajando como Konzertmeister en la corte del Príncipe Arzobispo. Sus obras para esos años incluyen misas, sinfonías, todos sus conciertos para violín, seis sonatas para piano, varias serenatas y divertimentos, así como su primer gran concierto para piano, el K.271.
El Concierto para piano Nº 9 en mi bemol Mayor KV 271, fue dedicado en enero 1777 a Mademoiselle Jeunehomme, pianista francesa de paso por Salzburgo; incluso hay quien sostiene que fue escrito en colaboración con ella. En la historia de la música instrumental, esta obra ocupa un lugar muy destacado, pues inicia la era del gran concierto moderno, por su contenido afectivo y las relaciones entre el solista y la orquesta. De allí en adelante, Mozart llevaría el género a su más alto nivel de perfección.

Sus tiempos son:
I. Allegro
II. Andantino
III. Rondó (Presto)


Publicado por jrtapia @ 18:00  | El Concierto
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