Paris Asian Chamber Orchestra
Yehun Kim, director
Estrenada en 1876 en Praga, la «Serenata para cuerdas, Op. 22» de Dvorák es una obra de honda evocación poética, escrita en cinco movimientos, y que resulta especialmente fecunda en una invención melódica muy sugerente y plástica.
La figura de Dvorák tiene un claro precedente en la de Bedrich Smetana (1824-1884), claro sistematizador del movimiento nacionalista adaptando los aportes más significativos de la tradición musical germana o italiana a las raíces folclóricas checas. De entre su extensa producción son sus poemas sinfónicos los que destacan de forma categórica, entre ellos «El Moldava», que forma parte del monumental ciclo sinfónico «Mi patria». Escrito en tres semanas y estrenado en 1875, su popularidad es tan grande que, en cierta medida, ha eclipsado al resto del ciclo y su carácter descriptivo se va configurando de forma inteligente y etérea.
Sus primeras obras estaban influidas por la música del compositor austríaco Franz Schubert y del alemán Ludwig van Beethoven, y durante su carrera se basó en los trabajos del compositor alemán Richard Wagner, sobre todo en sus óperas, género al que dedicó todas sus energías los últimos años de su vida. No puede dejar de señalarse la impronta en sus obras de Johannes Brahms. Dvorák investigó la música folclórica checa y eslovaca y sus obras más maduras reflejan un profundo sentimiento nacionalista.