miércoles, 16 de abril de 2008

Catherine Malfitano (Salome), Horst Hiestermann (Herodes)
Giuseppe Sinopoli, director
Deutsche Oper Berlin

DATOS TÉCNICOS:

Título: Salomé

Género: Ópera en un acto

Estilo: Corrientes musicales de principios del siglo XX (Expresionismo musical)

Compositor: Richard Strauss

Año de la composición: 1905

Lugar del estreno: Teatro de la Corte de Dresde

Fecha del estreno: 9 de diciembre de 1905

Estreno en España: Gran Teatro Liceo, Barcelona, 1910

Libreto: Hedwig Lachmann, basándose casi literalmente en la homónima obra de Oscar Wilde.

Idioma: Alemán

Lugar en el que se desarrolla la acción: Galilea

Época: Principios de la Predicación de Jesús

ARGUMENTO:

 Herodes Antipas está prendado de su sobrina Salomé, hasta tal punto que le otorgará de antemano cualquier deseo con tal de que baile para él. El deseo tal y como relatan los documentos bíblicos será la cabeza de Juan el Bautista.

 Acto Único

Alrededor del año 30 se celebra una fiesta en el palacio de Herodes Antipas, tetrarca de Galilea. Asisten su mujer Herodías (viuda del hermano del rey) y Salomé hija de Herodías y por tanto sobrina de Herodes. El rey está prendado de los encantos de la joven.

En el patio del palacio el soldado sirio Narraboth monta guardia. Él está enamorado secretamente de Salomé.

En la lejanía se escuchan las voces de un profeta que ha sido encarcelado por Herodes: Se trata de Jokanan (San Juan Bautista) quien clama el incesto que ocurre en palacio.

Dos soldados escuchan sus palabras y las comentan entre ellos.

El paje de Herodías (quien ama en secreto al guardia sirio) le reprocha a éste su amor hacia la princesa. En ese momento sale Salomé quien escucha las voces del prisionero. Desea verlo, pero Narraboth se lo impide. Ésta utiliza sus encantos para convencer al sirio, quien finalmente accede y le muestra al prisionero.

Cuando Salomé lo ve, queda prendada de él e intenta seducirlo, pero es rechazada por el profeta quien además la incluirá en sus diatribas contra la familia real.

Tras contemplar la escena que está sucediendo, Narraboth se suicida al darse cuenta de que ha traicionado a su rey y, además, que su platónica amada no le corresponde.

La pareja real sale al patio. Se vuelven a escuchar las diatribas del profeta. Herodías pide a Herodes su ejecución, cosa que provoca el debate teológico de cinco judíos que en esos momentos acompañan al séquito real.

Herodes se acerca al prisionero y le escucha hablar del “Salvador del Mundo”, éste intrigado le pregunta sobre el personaje en cuestión, circunstancia que es aprovechada por unos nazarenos para hablar de los milagros de Cristo.

Herodes sigue obsesionado por Salomé y le pide que baile para él. Ésta que hasta entonces no lo había hecho, se decide y baila ante él la danza de los siete velos hasta quedar desnuda. Herodes, extasiado por la contemplación le dice que puede pedir lo que quiera y que le será concedido.

Salomé pide la cabeza del profeta. Herodes por más que intenta zafarse de su promesa no lo consigue y accede. Herodías está contenta con la decisión, no obstante cuando le es entregada a Salomé la cabeza del profeta, ésta se lanza a besarlo en la boca. Situación que repulsa a los asistentes a la fiesta, hasta el mismo Herodes que pide que la princesa sea aplastada bajo los escudos de los soldados.

 

CARACTERÍSTICAS DE LA ÓPERA:

Desde el momento en el que Oscar Wilde escribiera su obra en 1896 ésta se convertiría en piedra de escándalo. La sociedad puritana inglesa y los países católicos europeos se negaban a permitir semejante escándalo, por lo que hubo de esperar a verse estrenada en Alemania, sin ningún tipo de prejuicio.

Strauss asistió al estreno y decidió llevar el texto de Wilde a la ópera. El tema escabroso, las formas sexuales de la protagonista, la profundización y mutación de un tema colateral de los Evangelios, eran, en opinión de Strauss, un material sublime para una obra de fin de siglo, por ello encargó las oportunas modificaciones a Hugo von Hoffmannsthal, a fin de que la hicieran apta para su transformación en ópera.

La sociedad puritana, en principio, no la recibió bien, pero con el tiempo hubo de doblegarse a la riqueza y categoría musical de Salomé que se constituye como una de las joyas musicales del expresionismo alemán.

 

En “Salomé” la orquesta, aparte de mostrarse con una enorme opulencia sonora, adquiere también una importancia suprema. Esta no ejerce el rol de acompañar a los cantantes, sino que muy al contrario, estos forman parte de un complejo tejido sonoro. El papel de la orquesta es casi de conductor de la trama, al desarrollar de modo permanente leitmotivs que son vitales para el curso de la acción, más todavía cuando reflejan estados de ánimo y del subconsciente de los personajes.

Definida como “poema sinfónico con cantantes” "Salomé" es una obra de abierto expresionismo, con un interés obsesivo por la muerte, en estrecha vinculación con el sexo y el amor.


Publicado por jrtapia @ 8:00  | La Ópera
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