lunes, 12 de mayo de 2008

Janine Jansen, violín

Julian Rachlin, viola

Durante los siglos XVI y XVII se difundieron por Europa Occidental dos clases de danzas españolas, más o menos del mismo carácter, de ritmo lento, solemnes y basadas íntegramente en una sola melodía que se repetía hasta que los bailarines se aburrieran; los nombres de estas danzas eran Chacona y Pasacalle, la primera tuvo gran éxito en Francia, de tal manera que cuando los grandes compositores franceses la adoptaron pasó al resto del mundo como Chaconne. El Pasacalle en cambio fue adoptado por los italianos, así que entre la gente "culta" su nombre era el de Passacaglia.

Cuando los grandes compositores, que obviamente no componían piezas de una sola melodía que se repitiera indefinidamente, adoptaron estas piezas lo que hicieron fue mantener la melodía, o la esencia de ella repetida, pero en cada repetición variaban el acompañamiento, desplazando además a la melodía bien a otros registros, bien a otros tonos, de manera que a veces resulta casi imposible reconocerla.

Algunos autores han intentado diferenciar la Chaconne del Passacaglia, aunque lo han hecho tomando como puntos de comparación dos famosas obras de J. S. Bach, de manera que más que una diferenciación de géneros, lo que hacen es una diferenciación de dos obras particulares. Por ejemplo, como el Passacaglia (y Fuga) principia con una melodía grave que ocupa ocho compases, se dice que todo Passacaglia debe basarse en melodías graves de ocho compases, aunque Bach jamás haya dicho que tal regla deba cumplirse, así que lo mejor es aceptar que la distinción entre una y otra es sólo el nombre que por capricho le haya dado el autor.


Publicado por jrtapia @ 18:00  | Instrumentos de cuerda
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios