Janine Jansen, violín
Julian Rachlin, viola
Durante los siglos XVI y XVII
se difundieron por Europa Occidental dos clases de danzas españolas, más o
menos del mismo carácter, de ritmo lento, solemnes y basadas íntegramente en
una sola melodía que se repetía hasta que los bailarines se aburrieran; los
nombres de estas danzas eran Chacona y Pasacalle, la primera tuvo gran éxito en
Francia, de tal manera que cuando los grandes compositores franceses la
adoptaron pasó al resto del mundo como Chaconne. El Pasacalle en cambio fue
adoptado por los italianos, así que entre la gente "culta" su nombre
era el de Passacaglia.
Cuando los grandes compositores, que obviamente no componían piezas de una sola
melodía que se repitiera indefinidamente, adoptaron estas piezas lo que
hicieron fue mantener la melodía, o la esencia de ella repetida, pero en cada
repetición variaban el acompañamiento, desplazando además a la melodía bien a
otros registros, bien a otros tonos, de manera que a veces resulta casi
imposible reconocerla.
Algunos autores han intentado diferenciar la Chaconne del Passacaglia, aunque
lo han hecho tomando como puntos de comparación dos famosas obras de J. S.
Bach, de manera que más que una diferenciación de géneros, lo que hacen es una
diferenciación de dos obras particulares. Por ejemplo, como el Passacaglia (y
Fuga) principia con una melodía grave que ocupa ocho compases, se dice que todo
Passacaglia debe basarse en melodías graves de ocho compases, aunque Bach jamás
haya dicho que tal regla deba cumplirse, así que lo mejor es aceptar que la distinción
entre una y otra es sólo el nombre que por capricho le haya dado el autor.