Anne Sophie von Otter (Octavio), Barbara Bonney (Sofía), y Felicity Lott (La Mariscala).
En el Acto III, en una taberna a las afueras de Viena, la Mariscala retiene a Octavio y a Sofía y les da a entender que sabe que se aman (Mein Gott! Es war nicht: Dios mío, no fue...); para sí dice que no esperaba reaccionar de una manera tan civilizada cuando llegase el momento de perder a Octavio, mientras éste también comprende que es a Sofía a la que quiere, y la joven se siente conmovida por el gesto de la mariscala (Trío: Hab' mir's gelobt: Me prometo). La princesa se retira. Solos, los amantes se juran amor eterno (Ist ein Traum: es un sueño). Al salir, Sofía deja caer un pañuelo. Un instante después entra Mohamed, el criado negro, lo recoge y sale.
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