Orquesta Filarmónica de Berlín Daniel Barenboim, piano y dirección
El 11 de febrero de 1785, Leopoldo Mozart llega a Viena y tiene
ocasión de ver cómo vive un músico, su hijo, que, al contrario del
Arlequín de Goldoni, no está al servicio de ningún amo. Precisamente en
los meses de febrero y marzo estrenará Mozart dos conciertos de piano;
los números 20 y 21 (K 466 y 467).
En el primero de ellos se percibe una agitación interior
desconocida hasta entonces en sus conciertos, la que se encuentra en las
últimas sinfonías y en los momentos más dramáticos de Don Giovanni, esa
inquietud espiritual que hizo, como ha subrayado la crítica, que los
románticos, incapaces de comprender el humor sublime del concierto en
Fa mayor, escogieran éste, escrito en Re menor, como modelo de lo que
ellos sabían muy bien apreciar,
El siguiente es conocido sobre todo por su movimiento lento,
éxtasis que se prolonga en una larga melodía con la cuerda en sordina,
enmarcado por una brillante marcha y por un final de carácter jocoso.
El optimista Concierto para piano y orquesta número 21, en Do mayor, K
467, es uno de los conciertos más felices y positivos de cuantos
compuso Mozart, aunque en su elegíaco y famosísimo andante central,
utilizado frecuentemente en el cine y que Messiaen consideraba como uno
«de los más hermosos fragmentos de la historia de la música», la obra
cobra aires más dramáticos, que desaparecen en el animado y risueño
allegro vivace assai que tan brillantemente cierra este concierto.
A Leopoldo le sorprende todo; el rondó del primero de los
conciertos no se pudo ensayar porque no estaban copiadas las partes,
pero está claro que los músicos no son los de Salzburgo. ¡Qué asombro
para el criado del arzobispo! “Tu hermano -escribe a Nannerl- ha ganado
559 florines con sus sesiones académicas, más de lo que esperábamos,
porque, al mismo tiempo, ha organizado seis conciertos de abono en los
que hay inscritas más des 150 personas. Cada una paga un soberano por
los seis conciertos, además también toca por cortesía en los conciertos
organizados por otros. ¡Ojalá acabara todo esto! Es imposible enumerar
las molestias e inquietudes que ocasiona. Desde que estoy aquí han
sacado por lo menos doce veces de casa el piano de tu hermano para
llevarlo al teatro o a otra casa.”
Todo lo relacionado con la música en la Universidad Politécnica de Madrid
Para visionar los vídeos de este blog se necesita MACROMEDIA FLASH PLAYER (Se puede descargar en ENLACES)