Todo lo relacionado con la música en la Universidad Politécnica de Madrid
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«La clemenza di Tito»
De Mozart. Roberto Saccà, Alexandrina Pendatchanska, Vesselina
Kasarova, Maite Beaumont, Ainhoa Garmendia, Alex Esposito. Director
musical: Víctor P. Pérez. Director de escena: Marco Carniti. Teatro
Real, Madrid. 26-V-2008.
Mozart es canto puro, línea, clasicismo pleno, virtuosismo
trascendente. Necesita voces que sirvan esos presupuestos limpiamente.
Cuando existen y se dan en una ópera como «La clemenza di Tito» al
menos mínimamente, la música y el mensaje transparente, de sentimientos
y valores morales, aparecen bien servidos y alcanzan su meta; hasta el
punto de que personajes de cartón piedra como los que pululan en esta
ópera seria fuera de tiempo (1791) adquieren de pronto relieve humano.
Hemos tenido un reparto de suficiente altura, aunque con sus matices.
La gran triunfadora fue Kasarova, que mostró volumen, belleza tímbrica,
oscuro color y buen dominio de agilidades. Ha perdido la pureza de
emisión y molesta no poco la guturalidad de los graves, así como una
curiosa manía de realizar constantes vaivenes dinámicos. Nos gustó más
la línea y el control del aliento de su compatriota búlgara
Pendatchanska, de voz extensa y bien coloreada, quizá algo corta de
potencia en la zona inferior. Timbre poco grato aunque canto eficaz el
del tenor lírico -que no ligero, menos mal- Saccà; excelente labor la
de Beaumont y Garmendia, y cumplidor el bajo Esposito.
Espléndido clarinete
La dirección de Víctor Pablo fue templada y cuidadosa; homogénea de
línea, clara de acentos y limpia. La Sinfónica sonó casi siempre bien.
Espléndido Alberola en sus solos de clarinete y aceptable el coro. Todo
funcionó sobre la escena preparada de Carniti, suficiente para una obra
tan estática. Claridad de concepto, proyecciones alusivas y buen manejo
de luces sobre una escalinata frontal el espectador. No hace falta más
si se hace con gusto e inteligencia.
Arturo Reverter