lunes, 26 de mayo de 2008
Cantata para el XXVII Domingo después de la Trinidad



Ton Koopman/Orquesta Barroca de Amsterdam

Coral inicial: Wachet auf, ruft uns die Stimme (Despertad, nos llama la voz)


Despertad, nos llama la voz
de los vigías, arriba en la torre;
despierta, tú, ciudad de Jerusalén.
medianoche se llama la hora;
nos llaman con voces brillantes;
¿dónde estáis, vírgenes sabias?
Sin duda ha llegado el Novio;
levantad, tomad vuestras lámparas,
¡Aleluya!
Preparaos para la boda,
habéis de encontraros con Él.


Literalmente, «cantata» es una pieza que se canta y se distingue de la pieza para ser tocada o «sonada» (la Sonata). Desde la época barroca, la cantata es una composición para una o más voces solistas que se acompañan de instrumentos. Normalmente, las cantatas estaban destinadas a actos religiosos, tanto católicos (las cantatas sacras) como protestantes. Éstas últimas cantatas tenían una parte oral muy consistente, destinada a ser cantadas por los feligreses (el coral).

El gran maestro de la cantata religiosa fue Johann Sebastian Bach, cuyas obras tenían un coro inicial en que las sopranos comenzaban el tema musical seguido por las otras voces. La cantata se sucedía por medio de arias con recitativos cortos, a veces con instrumentos solistas que tocaban la melodía preparada para la voz (lo que se denomina 'obligato'). La congregación de fieles conocía los corales de antemano, ya que el servicio religioso daba comienzo con un «preludio coral» que tocaba el órgano. Estos corales de Bach fueron la base de los coros de los grandes oratorios, como el Oratorio de Navidad y las Pasiones según San Mateo y San Juan. Pero en esta época barroca también existía la cantata profana, de origen italiano, que en 1620 aparece ya como género y que se consolida a finales del siglo XVII. Alessandro Scarlatti compuso cantatas por medio de una sucesión de recitativos con tiempo rápido y arias da capo (que repetían el tema del inicio en la última parte vocal, según la estructura A-B-A). Scarlatti concibió estas cantatas para un público culto y muy selecto, por lo que la armonía y las melodías contrapuntísticas resultaban complejas, tendiendo a no acentuar en demasía la escritura en arioso para conceder más importancia a los ritornelli instrumentales. Este modelo fue magistralmente adoptado por Vivaldi en las cantatas sacras y por Händel. Georg Friedrich Händel compuso cantatas que eran verdaderamente pequeñas óperas. Se trataba de cantatas líricas de alto contenido dramático, algunas concebidas para voz y bajo continuo; otras para voz, bajo continuo y orquesta. Entre ellas destacan 'Acis, Galatea y Polifermo' y 'Apolo y Dafne'.

Publicado por jrtapia @ 8:00  | Música vocal
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