Orquesta
Filarmónica de Berlín
Simon Rattle, director
En opinión del musicólogo A. J. B. Hutchings, ningún otro compositor ha sido
mejor honrado que Brahms por no tener afán en la creación de obras sinfónicas
–su Primera Sinfonía fue terminada cuando tenía 43 años–, ni componer más de
cuatro sinfonías. Estas últimas se pueden agrupar de dos en dos, ya que la
Primera y la Segunda fueron escritas en el período comprendido entre 1876 y
1877, mientras que la Tercera y la Cuarta surgieron entre 1883 y 1885.
Estrenada en Viena el 30 de diciembre de 1877, bajo la dirección de Hans
Richter, la Segunda Sinfonía opone a la trágica grandeza de la Primera una
alegría y viveza sin afectación. A lo largo de sus cuatro movimientos se
combinan el lirismo y la maestría en el tratamiento melódico. Desde su primera
audición, que fue recibida de manera entusiasta por el público, esta página
musical es una de las obras sinfónicas más apreciadas de Brahms.
El Allegro
con spirito empieza directamente con el primer tema, que es expuesto sotto voce, primero por la cuerda,
después por la madera. Tras este tranquilo inicio, la orquesta, que entra
súbitamente con un fortissimo, crea un clima de gran virtuosismo. La
aparición de un expresivo segundo tema, presentado por los violines y las
violas, da lugar a un momento de reposo antes de que la orquesta vuelva a su
vigorosa brillantez. El movimiento avanza a la manera de un rondó en el que el tema principal
alterna con episodios basados en variadas combinaciones instrumentales. Una
larga coda cierra con alegría el movimiento y la obra toda.
Buscador
Categorias
Articulos Anteriores
Archivo
Enlaces