Christian Ferras, violín
De entre las piezas cortas para violín y
piano que escribiera Fauré, la Berceuse
Op. 16 ha sido con diferencia la más apreciada. Su perfeccionismo, exento de notas que no
sirvan a su emotivo diseño musical, es característico de las mejores obras de
Fauré y su atmósfera casi mágica confiere a esta pieza una dimensión superior a
la de una simple nana para un recién nacido.
Compuesta entre 1878 y 1879, fue la obra que convenció al editor musical Julien Hamelle de la conveniencia de patrocinar a Fauré, que hasta ese momento no había cobrado ningún derecho de autor sobre sus composiciones. Según Jean-Michel Nectoux, biógrafo de Fauré, este último no concedía importancia alguna a su Berceuse, pero la gran belleza que encierra esta obra la ha hecho desde siempre irresistible tanto a los violinistas como a los simples aficionados.
Buscador
Categorias
Articulos Anteriores
Archivo
Enlaces