domingo, 15 de junio de 2008

El polifacético Alexander Borodin (1833-1887), compatibilizó su carrera de químico con la de compositor. En 1881 dedicó su Segundo Cuarteto de cuerda a su esposa, como evocación de los tiempos en que ambos se conocieron en Heidelberg (Alemania). Es, por lo tanto, una obra dotada de un fuerte contenido emocional. La melodía posee gran importancia, destacando sobre un acompañamiento de intrincados arpegios. El protagonismo corresponde al primer violín y al violonchelo. Prácticamente son estos instrumentos los encargados de presentar los diferentes temas, mientras los dos restantes, el segundo violín y la viola, hacen siempre funciones de acompañamiento.

El Nocturno es el fragmento más popular de este Cuarteto y ha sido objeto de numerosos arreglos para todo tipo de formaciones vocales e instrumentales. Es un Andante de cantabiles melodías. El tema principal es presentado por el violonchelo, sostenido por un acompañamiento de acordes a cargo de violines y viola, acompañamiento que varía en cada exposición del tema. De esta forma se evita la monotonía y se enriquecen las texturas. La sección central posee un entramado mas complejo y en ella toman protagonismo materiales provenientes de temas secundarios. Finalmente, se produce una reexposición del tema principal a cargo del primer violín.

Publicado por jrtapia @ 18:00  | Sonido y Música
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