Dido y Eneas, ópera compuesta por Henry Purcell en 1689, es una obra maestra del período barroco. En esta producción, filmada en el Hampton Court Palace (Londres), la mezzosoprano Maria Ewing canta el papel de Dido, la desdichada Reina de Cartago, y Rebecca Evans es Belinda, su doncella. La orquesta y el coro son el Collegium Musicum 90, dirigidos todos por Richard Hickox.
Este fragmento constituye prácticamente el final de la ópera, cuando Dido, al tener conciencia de que Eneas ya no la ama, muere tristemente tras haber ordenado a éste que abandone Cartago. Pocos fragmentos de ópera reflejan tanta tristeza y, a la vez, son tan sublimes...
La escena se desarrolla así (textos traducidos):
1. DIDO
Tu mano, Belinda;
me envuelven las sombras.
Déjame descansar en tu pecho.
Cuánto más no quisiera,
pero me invade la muerte;
la muerte es ahora una visita
bien recibida.
Cuando yazga en tierra, mis
equivocaciones no deberán crearle
problemas a tu pecho; recuérdame,
pero, ¡ay!, olvida mi destino.
(Cupido aparece en las nubes,
sobre su tumba)
2. CORO
Tú, Cupido,
vienes alicaído
y esparces rosas sobre su tumba,
dulces y tiernas como su corazón.
Mantén aquí tu vigilancia y no
partas nunca.
3. DANZA DE CUPIDO
Aunque puede interpretarlo ocasionalmente una soprano dramática, el papel de Dido se adapta mejor a la voz de mezzosoprano.