
Vĕc Makropulos (El caso Makropulos) fue estrenada en el Teatro Nacional de Brno el 18 de diciembre de 1926. Es uno de los títulos más sorprendentes y originales de toda la producción de Leoš Janácek. La obra, elaborada sobre un libreto propio, a partir de la comedia homónima de Karel Capek, fue definida por su autor como una “ópera histórica moderna”, y corresponde al periodo siguiente a la primera guerra mundial, en el que Janácek crea obras con violentos contrastes dramáticos y toques decididamente expresionistas. Gira en torno al personaje de Emilia Marty, una enigmática mujer de más de 350 años a la que un alquimista de la corte del emperador José II de Praga le confió el secreto de la inmortalidad, y en ella incluyó algunos de los rasgos principales de su amor de los últimos años de su vida, Kamila Stosslova, en la que también se había inspirado para los personajes de la zorrita Bystrouska o Katia Kabanova.
El Teatro Real prosigue su labor en torno a la obra de Leoš Janácek iniciada con La zorrita astuta, Osud (El destino) y Desde la casa de los muertos, con el estreno en Madrid de la penúltima ópera del compositor checo, en una nueva producción debida a uno de los nombres más interesantes del teatro actual, el polaco Krysztof Warlikowski, cuya lectura de Iphigénie en Tauride de Gluck en la Ópera de París ha supuesto una auténtica conmoción. La responsabilidad musical recaerá en las manos de todo un experto en la literatura operística del siglo XX, el británico Paul Daniel, a quien recordamos por su estupendo trabajo en L’upupa de Hans Werner Henze. La enigmática y fascinante Emilia Marty está a cargo de dos excelentes sopranos alemanas, Angela Denoke (bien conocida en el Teatro Real tras sus éxitos en Tannhäuser y Wozzeck) y Anna Katharina Behnke (que fue una estupenda Marie en el Wozzeck de Manfred Gurlitt).
El enlace
http://www.elmundo.es/especiales/2008/05/cultura/dentro_del_camerino/index.html
muestra un vídeo con entrevista a la soprano Angela Denoke en el camerino del Teatro Real.
Resumen
El Doctor Kolenatý, abogado en el caso de Gregor versus Prus, resume a la cantante Emilia Marty las curiosas circunstancias del pleito: hace casi un siglo, el barón Prus falleció sin hacer testamento y, desde entonces, sus familiares directos y los Gregor –aferrados al rumor de que el noble cedió sus bienes en su lecho de muerte a alguien llamado “Mach Gregor”– pugnan por apoderarse de la herencia. Sabedora de algunos detalles del suceso, Emilia descubre al abogado la existencia de un testamento y un sobre sellado ocultos en casa de Prus. Este último documento despierta un interés obsesivo en la artista. El testamento existe, en efecto, y declara beneficiario de la herencia a alguien llamado “Ferdinand”. Aunque Emilia asegura que éste era el nombre del hijo de la también cantante Ellian MacGregor, Prus averigua que en los archivos de la ciudad figura otro Ferdinand, cuya madre era una mujer griega llamada Elina Makropulos. Aportando un documento falso, Emilia intenta apropiarse del misterioso sobre aparecido en casa del barón y lo consigue, al fin, seduciendo a Prus. Al descubrir la falsedad de su escrito, Kolenaty la amenaza con denunciarla a la policía. Por fin, la dama confiesa que, gracias al efecto de un elixir de la vida eterna ha vivido 337 años. Emilia Marty, Ellian MacGregor y Elina Makropulos son, al fin y al cabo, una misma mujer: la amante de Prus, la madre de Ferdinand y la tatarabuela de Gregor. El sobre sellado contiene la fórmula del elixir. Pero una vez que este secreto vuelve a estar en su poder, devorada por el hastío y la soledad, muere.
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