domingo, 20 de julio de 2008
Los vídeos corresponden al tercer y cuarto movimientos de la legendaria grabación londinense de los años 70: Daniel Barenboim (piano), Zubin Mehta (contrabajo), Itzhak Perlman (violín), Jacqueline Du Pré (violonchelo), y Pinchas Zuckerman (viola).
III. Scherzo. Presto
IV. Tema. Andantino - Variazioni I-V - Allegretto
La música de Schubert significa uno de los máximos puntos que en cuanto a lirismo, emotividad y trascendencia puedan existir. Los tríos con piano; el Quinteto en Do mayor, D. 956; el Cuarteto “La muerte y la doncella”, D.180; la Sonata para piano en La mayor, D.664 o cualquiera de sus más de seiscientos lieder son ejemplos tangibles de ello.
El Quinteto para piano y cuerdas D. 667, denominado de “La Trucha”, es así mismo obra maestra en el género de la música de cámara. De una forma extraña o curiosa el mecenas de esta obra, Silvestre Paumgartner, comisionó la partitura a condición de que fuera con la misma dotación que otro quinteto debido a Hummel. El propio mecenas se encargó de la parte del contrabajo en el estreno.
La obra fue compuesta en el año de 1822 durante un descanso de Franz Schubert en la localidad de Styr, lugar cuyo ambiente y belleza fueron cómplices de la creación de esta obra. Styr es actualmente una localidad de unos 40.000 habitantes, ubicada en el centro de Austria. Su nombre está asociado a la industria pesada y del acero (Styr, por cierto, es productora de armamento, algo desde luego totalmente ajeno a la música de Schubert).