jueves, 31 de julio de 2008
Teresa Berganza, mezzosoprano
Ópera de París
Carmen es un personaje con tintes dramáticos, pero la habanera es
su momento más lírico dentro de la obra más popular de Bizet. Teresa Berganza
hace una composición de la cigarrera sevillana que ha sido una
referencia absoluta (y lo será durante mucho tiempo).
En el Acto I la
acción se desarrolla en una plaza de Sevilla. A un lado está la fábrica de
tabacos, de la que salen las trabajadoras al acabar su jornada. Toda la
atención se centra en Carmen, que entra en escena con su provocativa belleza
física y consciente del poder que ejerce sobre los hombres. La canción que
canta puede considerarse un verdadero retrato de carácter.
La melodía original de esta habanera es de Sebastián Yradier, compositor de numerosas canciones de ritmo
cubano que se han hecho célebres (por ejemplo, «La paloma», la más famosa). Pero
¡cuánto ha hecho Bizet con esta sencilla melodía! Una descripción de un
carácter y una escena cargada de dramatismo. Carmen canta para llamar la atención
del único hombre que no le mira: don José, el sargento de Dragones del
Regimiento que está frente a la fábrica de tabacos.
L'amour est un oiseau rebelle
Que nul ne peut apprivoiser,
Et c'est bien en vain qu'on l'appelle,
S'il lui convient de refuser.
Rien n'y fait, menace ou prière,
L'un parle bien, l'autre se tait;
Et c'est l'autre que je préfère:
Il n'a rien dit, mais il me plaît.
L'amour est enfant de bohème,
Il n'a jamais connu de loi:
Si tu ne m'aimes pas, je t'aime;
Si je t'aime, prends garde à toi!
L'oiseau que tu croyais surprendre
Battit de l'aile et s'envola?
L'amour est loin, tu peux l'attendre;
Tu ne l'attends plus, il est là!