jueves, 04 de septiembre de 2008








"Oda a la Libertad"
Beethoven: Sinfonía nº 9 en Re menor Op.125, Leonard Bernstein, Symphonieorchester des Bayerischen Rundfunks, Staatskapelle Dresden, Kirov Orchestra, London Symphony Orchestra, New York Philharmonic, Orchestre de Paris


June Anderson, Sarah Walker, Klaus Konig, Jan-Hendrik Rootering. Grabación en directo en la Schauspielhaus de Berlin, 25-12-1989.

Leonard Bernstein (nacido el 25 de agosto de 1918 y fallecido el 4 de octubre de 1990), compositor, pianista y director de orquesta, el primer director estadounidense que obtuvo fama mundial, fue director de la Orquesta Filarmónica de Nueva York. A nivel popular es conocido por sus Conciertos para jóvenes en televisión y sus múltiples composiciones, entre ellas "West Side Story" y "Candide".

Fue muy considerado no sólo como director de orquesta, sino también como compositor, pianista y educador. Dirigió como invitado muchas otras orquestas destacadas de todo el mundo, como la Filarmónica de Viena, la Orquesta de París, la Sinfónica de Londres y otras. Compuso tres sinfonías, dos óperas, una misa, cinco musicales, y muchas otras piezas. Siguió diversos estilos: atonalidad, dodecafonismo, jazz.

En 1940, asistió como estudiante a los cursos de verano de la Orquesta Sinfónica de Boston (Festival de Tanglewood), que impartía su director titular, Serge Koussevitzki. A raíz de ello Bernstein fue asistente de dirección de Koussevitsky, al que más tarde dedicaría su Sinfonía nº 2.

Fue nombrado director sustituto de la Orquesta Filarmónica de Nueva York. Poco después, el 14 de noviembre de 1943, hizo su debut por enfermedad de Bruno Walter. Tuvo un éxito inmediato y se hizo famoso puesto que el concierto era retransmitido por radio a todo el país. El solista ese día histórico fue Joseph Schuster, violonchelista, que interpretó "Don Quijote", poema sinfónico de Richard Strauss. Como Bernstein no había dirigido nunca esta obra, Bruno Walter ensayó con él antes del concierto.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la carrera de Bernstein se desarrolla internacionalmente. En 1949 dirige el estreno mundial de la Sinfonía "Turangalîla" de Olivier Messiaen. Tras la muerte de Serge Koussevitsky en 1951, Bernstein asumió durante muchos años la jefatura de los departamentos orquestal y de dirección de Tanglewood. Fue director titular de la Filarmónica de Nueva York desde 1956 hasta 1969. Se convirtió en una figura muy conocida en los Estados Unidos por una serie de cincuenta y tres Conciertos para Jóvenes que se televisaron a través de la CBS, en la que comentaba las obras que después interpretaba. Hasta la fecha, estos Conciertos para Jóvenes se mantienen como el programa de música clásica de mayor duración en una televisión comercial: se emitieron desde 1958 hasta 1972. Más de treinta años después, una selección de veinticinco de estos programas se comercializaron en DVD con gran éxito de ventas.

Dentro del género operístico, dirigió el estreno estadounidense de la obra maestra de Britten "Peter Grimes" (1946). En La Scala de Milán dirigió a Maria Callas en "Medea" de Cherubini y "La sonnambula" de Bellini. También dirigió un "Tristán e Isolda" en Munich. En 1966 debutó en la Ópera del Estado de Viena dirigiendo el "Falstaff" de Verdi, con producción de Luchino Visconti, y Dietrich Fischer-Dieskau como Falstaff. En 1970 volvió a esa ópera para la producción que hizo Otto Schenk de la ópera de Beethoven "Fidelio". En 1986 dirigió su propia obra: "A Quiet Place". Se despidió de la ópera de manera accidental en 1989: después de una representación de "Khovanshchina" de Mussorgsky de repente entró en el escenario y abrazó al director de orquesta Claudio Abbado frente a una audiencia sorprendida, pero divertida.

Desde 1970, Bernstein dirigió con frecuencia a la Filarmónica de Viena, orquesta con la que grabó muchas de las obras que ya había registrado antes con la Filarmónica de Nueva York, incluyendo la integral de las sinfonías de Beethoven, Mahler, Brahms y Schumann. Le escogieron en 1973 para la "Charles Eliot Norton Chair" en su Universidad de Harvard, con el fin de que impartiera una serie de seis clases sobre música. Tomando el título de una obra de Charles Ives, llamó a esta serie de conferencias "The Unanswered Question" (La pregunta sin respuesta) que discute la evolución de la música clásica occidental hasta ese momento. Estas clases pueden consultarse hoy día tanto en formato libro como en DVD.

Recibió el premio del Kennedy Center en 1980. En los ochenta fue director de orquesta y comentarista de una serie especial sobre la música de Beethoven, que presentaba a la Filarmónica de Viena interpretando las nueve sinfonías de Beethoven, varias de sus oberturas, y la "Missa Solemnis". El actor Maximilian Schell también aparecía en el programa, leyendo algunas cartas de Beethoven.

El día de Navidad, 25 de diciembre de 1989, Bernstein dirigió la Novena Sinfonía de Beethoven en la Schauspielhaus de Berlín Este, como parte de las celebraciones por la caída del Muro de Berlín. El concierto fue retransmitido en directo para más de veinte países, con una audiencia estimada de cien millones de personas. Para la ocasión, Bernstein parafraseó el texto de la Oda a la alegría de Friedrich Schiller, diciendo "libertad" (Freiheit) en lugar de "alegría" (Freude). "Estoy seguro de que Beethoven nos hubiera dado su consentimiento", dijo Bernstein.

Su actitud en el podio era muy gestual, extrovertida, hasta el punto de haber sido criticados sus exagerados gestos . No obstante, fue un director bien considerado por los músicos. Se le consideraba particularmente adecuado para dirigir las obras de Gustav Mahler, Aaron Copland, Johannes Brahms, Dmitri Shostakovich, George Gershwin (especialmente "Rhapsody in Blue" y "An American in Paris") y, por supuesto, las representaciones de sus propias obras. Desafortunadamente, Bernstein nunca dirigió el Concierto para piano en Fa de Gershwin, ni "Porgy and Bess". Tenía la capacidad de ensayar toda una sinfonía de Mahler interpretando cada frase para la orquesta a fin de expresar el significado preciso, y de emitir una manifestación vocal del efecto requerido, con un sutil oido perfecto para el que nada pasaba desapercibido.

Leonard Bernstein murió cinco días después de retirarse. Dirigió su último concierto en Tanglewood, el 19 de agosto de 1990 con la Sinfónica de Boston, interpretando "Four Sea Interludes" de Britten y la Séptima Sinfonía de Beethoven. Fumador empedernido durante muchos años, combatió un enfisema pulmonar desde que era veinteañero; sufrió un ataque de tos en mitad de una interpretación de Beethoven que casi suspendió el concierto. El día de su funeral, cuando el cortejo fúnebre recorría las calles de Manhattan, los obreros de la construcción se quitaron los cascos y saludaron al tiempo que gritaban "Good bye Lenny." Bernstein está enterrado en el Green-Wood Cemetery, en Brooklyn, New York.

Publicado por jrtapia @ 8:00  | El director de orquesta
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