"Oda a la Libertad"
Beethoven: Sinfonía nº 9 en Re menor Op.125,
Leonard Bernstein, Symphonieorchester des Bayerischen Rundfunks,
Staatskapelle Dresden, Kirov Orchestra, London Symphony Orchestra, New
York Philharmonic, Orchestre de Paris
June Anderson, Sarah Walker, Klaus Konig, Jan-Hendrik Rootering.
Grabación en directo en la Schauspielhaus de Berlin, 25-12-1989.
Leonard Bernstein (nacido el 25 de agosto de 1918 y fallecido el 4
de octubre de 1990), compositor, pianista y director de orquesta, el primer director estadounidense que obtuvo fama mundial, fue director
de la Orquesta Filarmónica de Nueva York. A nivel popular es conocido por sus Conciertos para jóvenes en televisión y sus múltiples
composiciones, entre ellas "West Side Story" y "Candide".
Fue muy considerado no sólo como director de orquesta, sino también
como compositor, pianista y educador. Dirigió como invitado muchas
otras orquestas destacadas de todo el mundo, como la Filarmónica de
Viena, la Orquesta de París, la Sinfónica de Londres y otras. Compuso tres sinfonías, dos
óperas, una misa, cinco musicales, y muchas otras piezas. Siguió
diversos estilos: atonalidad, dodecafonismo, jazz.
En 1940, asistió como estudiante a los cursos de verano de la
Orquesta Sinfónica de Boston (Festival de Tanglewood), que impartía su director
titular, Serge Koussevitzki. A raíz de ello Bernstein fue asistente de
dirección de Koussevitsky, al que más tarde dedicaría su Sinfonía nº
2.
Fue nombrado director sustituto de la Orquesta Filarmónica de Nueva
York. Poco después, el 14 de noviembre de 1943, hizo su debut por
enfermedad de Bruno Walter. Tuvo un éxito inmediato y se hizo famoso
puesto que el concierto era retransmitido por radio a todo el país. El
solista ese día histórico fue Joseph Schuster, violonchelista, que
interpretó "Don Quijote", poema sinfónico de Richard Strauss. Como
Bernstein no había dirigido nunca esta obra, Bruno Walter ensayó con él
antes del concierto.
Tras la Segunda Guerra Mundial, la carrera de Bernstein se
desarrolla internacionalmente. En 1949 dirige el estreno mundial de la
Sinfonía "Turangalîla" de Olivier Messiaen. Tras la muerte de Serge
Koussevitsky en 1951, Bernstein asumió durante muchos años la jefatura
de los departamentos orquestal y de dirección de Tanglewood. Fue director titular de la Filarmónica de Nueva York desde 1956 hasta 1969.
Se convirtió en una figura muy conocida en los Estados Unidos por una
serie de cincuenta y tres Conciertos para Jóvenes que se televisaron a
través de la CBS, en la que comentaba las obras que después
interpretaba. Hasta la fecha, estos Conciertos para Jóvenes se
mantienen como el programa de música clásica de mayor duración en una
televisión comercial: se emitieron desde 1958 hasta 1972. Más de
treinta años después, una selección de veinticinco de estos programas
se comercializaron en DVD con gran éxito de ventas.
Dentro del género operístico, dirigió el estreno estadounidense de
la obra maestra de Britten "Peter Grimes" (1946). En La Scala de Milán
dirigió a Maria Callas en "Medea" de Cherubini y "La sonnambula" de
Bellini. También dirigió un "Tristán e Isolda" en Munich. En 1966
debutó en la Ópera del Estado de Viena dirigiendo el "Falstaff" de Verdi,
con producción de Luchino Visconti, y Dietrich Fischer-Dieskau como
Falstaff. En 1970 volvió a esa ópera para la producción que hizo Otto
Schenk de la ópera de Beethoven "Fidelio". En 1986 dirigió su propia
obra: "A Quiet Place". Se despidió de la ópera de manera accidental en
1989: después de una representación de "Khovanshchina" de Mussorgsky
de repente entró en el escenario y abrazó al director de orquesta
Claudio Abbado frente a una audiencia sorprendida, pero divertida.
Desde 1970, Bernstein dirigió con frecuencia a la Filarmónica de
Viena, orquesta con la que grabó muchas de las obras que ya había
registrado antes con la Filarmónica de Nueva York, incluyendo la
integral de las sinfonías de Beethoven, Mahler, Brahms y Schumann. Le
escogieron en 1973 para la "Charles Eliot Norton Chair" en su
Universidad de Harvard, con el fin de que impartiera una serie de seis
clases sobre música. Tomando el título de una obra de Charles Ives,
llamó a esta serie de conferencias "The Unanswered Question" (La
pregunta sin respuesta) que discute la evolución de la música clásica
occidental hasta ese momento. Estas clases pueden consultarse hoy día
tanto en formato libro como en DVD.
Recibió el premio del Kennedy Center en 1980. En los ochenta fue
director de orquesta y comentarista de una serie especial sobre la
música de Beethoven, que presentaba a la Filarmónica de Viena
interpretando las nueve sinfonías de Beethoven, varias de sus
oberturas, y la "Missa Solemnis". El actor Maximilian Schell también
aparecía en el programa, leyendo algunas cartas de Beethoven.
El día de Navidad, 25 de diciembre de 1989, Bernstein dirigió la
Novena Sinfonía de Beethoven en la Schauspielhaus de Berlín Este, como
parte de las celebraciones por la caída del Muro de Berlín. El
concierto fue retransmitido en directo para más de veinte países, con
una audiencia estimada de cien millones de personas. Para la ocasión,
Bernstein parafraseó el texto de la Oda a la alegría de Friedrich
Schiller, diciendo "libertad" (Freiheit) en lugar de "alegría"
(Freude). "Estoy seguro de que Beethoven nos hubiera dado su
consentimiento", dijo Bernstein.
Su actitud en el podio era muy gestual, extrovertida, hasta el
punto de haber sido criticados sus exagerados gestos . No obstante, fue
un director bien considerado por los músicos. Se le consideraba
particularmente adecuado para dirigir las obras de Gustav Mahler, Aaron
Copland, Johannes Brahms, Dmitri Shostakovich, George Gershwin
(especialmente "Rhapsody in Blue" y "An American in Paris") y, por
supuesto, las representaciones de sus propias obras.
Desafortunadamente, Bernstein nunca dirigió el Concierto para piano en
Fa de Gershwin, ni "Porgy and Bess". Tenía la capacidad de ensayar toda
una sinfonía de Mahler interpretando cada frase para la orquesta a fin
de expresar el significado preciso, y de emitir una manifestación vocal
del efecto requerido, con un sutil oido perfecto para el que nada
pasaba desapercibido.
Leonard Bernstein murió cinco días después de retirarse. Dirigió su
último concierto en Tanglewood, el 19 de agosto de 1990 con la
Sinfónica de Boston, interpretando "Four Sea Interludes" de Britten y
la Séptima Sinfonía de Beethoven. Fumador empedernido durante muchos
años, combatió un enfisema pulmonar desde que era veinteañero; sufrió un
ataque de tos en mitad de una interpretación de Beethoven que casi
suspendió el concierto. El día de su funeral, cuando el cortejo fúnebre
recorría las calles de Manhattan, los obreros de la construcción se
quitaron los cascos y saludaron al tiempo que gritaban "Good bye Lenny."
Bernstein está enterrado en el Green-Wood Cemetery, en Brooklyn, New
York.