Vladimir Horowitz
(Berdichev, Ucrania, 1903-Nueva York, 1989) Pianista estadounidense
de origen ruso. Empezó a estudiar piano con su madre cuando tenía seis
años, y a los quince entró en el Conservatorio de su ciudad natal,
donde fue alumno aventajado de Felix Blumenfeld. Ofreció su primer
recital en Jarkov (1922), obteniendo un gran éxito; la temporada
1924-1925 realizó más de setenta conciertos, algo insólito en aquella
época. A partir de ese año, invirtiendo su propio dinero, emprendió
diversas giras por Alemania, Francia y el Reino Unido, revelándose como
uno de los más virtuosos pianistas de su época.
En París, el representante estadounidense Arthur Judson le ofreció
un contrato para realizar una gira por Estados Unidos en 1928. Su debut
tuvo lugar en el Carnegie Hall y el concierto, como la posterior gira,
lo consolidaron como uno de los más importantes pianistas del siglo XX.
En 1933 emprendió una gira con Arturo Toscanini para tocar como solista
el concierto Emperador, de Beethoven, gracias a lo cual conoció a
Wanda, la hija del legendario director, con la que se casaría poco
después en Milán. En 1940 se estableció en Nueva York, y dos años
después le fue concedida la nacionalidad estadounidense.
En 1953 decidió retirarse de los escenarios, y durante doce años se
dedicó a formar jóvenes talentos del piano, y a realizar sus primeras
grabaciones. En 1965 regresó a las salas de concierto y continuó
grabando sus interpretaciones, entre las que destacan las obras de
Chopin, Liszt, Scriabin, Debussy y Prokofiev, aunque sus excelentes
dotes musicales le permitían abordar con sumo virtuosismo todo el
repertorio. En 1986 efectuó una histórica visita a Rusia, que levantó
gran expectación. Mantuvo sin altibajos su actividad pianística casi
hasta el final de su vida.