jueves, 18 de septiembre de 2008


Glenn Gould, piano

Wagner tuvo la idea de componer Los maestros cantores de Núremberg ya en 1845, cuando se encontraba en Marienbad. Entre tanto ocurrieron muchas otras cosas: Lohengrin, una buena parte de El anillo del Nibelungo, Tristán e Isolda. A pesar de todo, Wagner ya menciona su plan cuando en 1851 publica en Zúrich, Eine Mitteilung an meine Freunde...

De esta ciudad procede también la visión del campo donde se celebra la fiesta: en la fiesta popular denominada Sechseláuten, la entrada de los gremios tiene un papel importante. Wagner la convirtió en el eje de la última escena. Luego hubo un largo paréntesis de silencio hasta 1861. En el mes de diciembre de este año y en enero del año siguiente redactó el texto. La composición la realizó en diferentes lugares y le ocupó varios años: en Biebrich am Rhein, en Viena, en Lucerna.

La última página de la partitura tiene la anotación: «Fin de los maestros cantores. Tribschen, 24 de octubre de 1867 a las 8 de la noche. R. W.». En los más de veinte años transcurridos, la obra sufrió varias transformaciones en la mente del compositor. (Entre otras, una citada a menudo, aunque poco importante en sí: la figura del ridículo «marcador» no llevaba al principio el nombre neutral de Beckmesser, sino que, con clara alusión al «archienemigo», el importante crítico vienes Hanslick, se llamaba «Hans Lick» o «Hanslich».)

El estreno tuvo lugar en el Hoftheater de Munich, por orden del rey Luis II, el 21 de junio de 1868, bajo la dirección de Hans von Bülow. El teatro ofrendó a Wagner la más grande ovación de su vida. Las críticas, ignorantes y hostiles, no impidieron sin embargo la difusión de la obra: en 1869 se representó en Dresde, Karlsruhe, Dessau, Mannheim y Weimar; y en 1870, en Hannover, Viena y Berlín (donde cosechó algunos silbidos). En pocos años, Los maestros cantores de Núremberg conquistó los escenarios de Praga, Riga, Copenhague, Rotterdam, Amsterdam, Londres (en inglés) y Budapest (en húngaro). Llegó a París, la ciudad más antiwagneriana de la época, en 1897, aunque ya se había representado en francés en Lyón y Bruselas (1885). Antes de fin de siglo pudo oírse en Italia, en Norteamérica y en Sudamérica (en esta última en italiano).

Publicado por jrtapia @ 8:00  | El piano
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