sábado, 20 de septiembre de 2008
Alessandro Carbonare (clarinete) y Claudio Abbado (director)

 
El concierto para clarinete, K. 622 de Wolfgang Amadeus Mozart, fue compuesto en Viena en 1791 para el clarinetista Anton Stadler, gran amigo y compañero de logia en la masonería. El concierto se divide en tres movimientos: Allegro, Adagio y Rondo; la orquesta que acompaña al solista consta de dos flautas, dos fagotes, dos trompas y la cuerda. Está escrito en la misma tonalidad que el quinteto para clarinete y cuarteto de cuerda, KV 581, también destinado a Stadler.

A diferencia de todos los demás conciertos de Mozart, éste no prevé una cadenza para el solista en su primer movimiento, pero sí en el Adagio.

Esta obra es imprescindible en el repertorio de cualquier clarinetista. En las últimas décadas se ha difundido la costumbre de ejecutarla con un clarinete especial, llamado clarinete bassetto, que llegue en el registro grave al Do escrito (elclarinete común llega solamente hasta el Mi). Mozart exigió varias veces esta extensión en la escritura para el instrumento, como en el aria "Parto, ma tu ben mio" de la ópera "La clemenza di Tito". El manuscrito del concierto no se ha conservado y lo que se ha transmitido es la transcripción que el propio Stadler hizo para posibilitar la ejecución con el clarinete en Si bemol. Sin embargo, diversos pasajes en los tres movimientos cobran plena significación cuando se tocan con un clarinete bassetto, porque se evitan saltos de octava que fragmentan el discurso musical.

Publicado por jrtapia @ 11:05  | El Concierto
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