Alessandro Carbonare (clarinete) y Claudio Abbado (director)
El concierto para clarinete, K. 622 de Wolfgang Amadeus Mozart, fue
compuesto en Viena en 1791 para el clarinetista Anton Stadler, gran
amigo y compañero de logia en la masonería. El concierto se divide en
tres movimientos: Allegro, Adagio y Rondo; la orquesta que acompaña al
solista consta de dos flautas, dos fagotes, dos trompas y la cuerda.
Está escrito en la misma tonalidad que el quinteto para clarinete y
cuarteto de cuerda, KV 581, también destinado a Stadler.
A diferencia de todos los demás conciertos de Mozart, éste no prevé una cadenza para el solista en su primer movimiento, pero sí en el Adagio.
Esta obra es imprescindible en el repertorio de cualquier
clarinetista. En las últimas décadas se ha difundido la costumbre de
ejecutarla con un clarinete especial, llamado clarinete bassetto, que
llegue en el registro grave al Do escrito (elclarinete común
llega solamente hasta el Mi). Mozart exigió varias veces esta
extensión en la escritura para el instrumento, como en el aria "Parto,
ma tu ben mio" de la ópera "La clemenza di Tito". El manuscrito del
concierto no se ha conservado y lo que se ha transmitido es la
transcripción que el propio Stadler hizo para posibilitar la ejecución
con el clarinete en Si bemol. Sin embargo, diversos pasajes en los tres
movimientos cobran plena significación cuando se tocan con un clarinete
bassetto, porque se evitan saltos de octava que fragmentan el discurso
musical.