
NUEVA YORK.- El tenor español Plácido Domingo ha celebrado este domingo el 40 aniversario de su debut en la Ópera Metropolitana de Nueva York, un escenario con el que ha mantenido desde hace décadas un idilio al que aún no quiere poner fin.
Rodeado de amigos como su compatriota José Carreras y de amantes de la ópera tan conocidos como el cineasta Woody Allen, Domingo festejó, con una cena de gala que la ópera neoyorquina organizó en su honor, su relación con el escenario en el que actuó por primera vez en 1968 con el papel de Maurizio de 'Adriana Lecouvreur'.
"Es una gran emoción. No he parado de llorar desde que entré, porque en este teatro tan maravilloso he pasado toda una vida", declaró el tenor, quien, en el discurso con el que agradeció el homenaje, no pudo reprimir las lágrimas en varias ocasiones.
Para Domingo, el idilio que vive con el público de la Gran Manzana desde aquel 28 de septiembre de 1968 sigue en vigor y, pese que se reconoce "muy ocupado" como director de la Ópera de Los Ángeles y de Washington, pretende seguir actuando en Nueva York "hasta que Dios diga".
"Lo mejor es levantarse mañana y ver que puedes seguir cantando. Lo voy a seguir haciendo mientras pueda en Nueva York, donde me siento como en casa y donde no he faltado ni un solo año", aseguró Domingo, quien explicó que, por el momento, no se le pasa por la cabeza bajarse del escenario por más homenajes que reciba.
El tenor español aseguró así que no piensa retirarse "ni un día más tarde, pero tampoco un día antes", aunque volvió a asegurar que ya ha hecho "todo lo que tenía que hacer" y que todo lo que venga a partir de ahora es ya "extra".
Entre los proyectos que prepara para el futuro destaca el de retomar de nuevo en la Ópera Metropolitana el papel de Maurizio con el que debutó, algo que ocurrirá el próximo febrero y, según explicó, el de volver a colaborar con José Carreras, quien este domingo cantó durante unos minutos en honor a su compañero de 'Los tres tenores'.
"Seguramente que haremos algo. Ha pasado mucho tiempo y creo que es un buen momento para realizar algo juntos", dijo Domingo, quien, como buena parte de los asistentes al evento, se acordó del tercer tenor, el ya fallecido Luciano Pavarotti.
"Lo mejor es levantarse mañana y ver que puedes seguir cantando"
"Es una lástima que por poco tiempo no esté aquí. Él y yo debutamos en esta misma casa con pocos días de diferencia, como Jaime Aragall. Una pena que no estemos aquí todos", aseguró el tenor español, cuya imagen llenó la totalidad del escenario gracias a gigantescos carteles que rememoraban sus mejores actuaciones.
Carreras, por su parte, declaró a la prensa que siempre está "abierto a algún tipo de colaboración conjunta con Plácido en muchas aspectos" y recordó que el tenor madrileño colabora habitualmente en la fundación que el barcelonés tiene contra la leucemia. "Su talento, determinación, el amor y la pasión por el trabajo, su versatilidad, presencia escénica y su voz, todo eso hacen de él un cantante único en la historia de la ópera", dijo Carreras, quien definió a Domingo también como "un amigo excepcional".
Para Carreras, lo más extraordinario de Plácido Domingo es "su dedicación y vocación, su vitalidad y las ganas continuas de innovar, algo de agradecer en un cantante de su edad y con tantos y tantos años de éxitos".
Durante la celebración, la casa de la ópera neoyorquina descubrió un retrato de Plácido Domingo que colgará en sus paredes desde ahora y que es obra del polifacético cineasta Julian Schnabel, quien pintó al tenor español en su estudio de Nueva York a principios de septiembre y en tan sólo tres horas.
El homenaje se celebró con una cena sobre el mismo escenario al que Domingo se ha subido en tantas ocasiones para interpretar a su loado Otello, al Alfredo de 'La Traviata', al Rodolfo de 'La Bohème' y tantos otros papeles de un total de 45, una cifra histórica para la Ópera Metropolitana de Nueva York.

BARCELONA.- El Gran Teatre del Liceu vuelve a programar "Tiefland" ('Terra baixa') 36 años después de acogerla por última vez. La ópera fue rechazada durante años por ser de las preferidas del dictador alemán Adolf Hitler, "pero de eso nadie tiene la culpa", porque es "una pieza magnífica" basada en uno de los textos "más importantes" de la dramaturgia catalana, ha comentado este lunes en rueda de prensa el director artístico del Liceu, Joan Matabosch.
Para el director musical de la obra, Michael Boder -flamante director musical del Liceu-, "Tiefland" remite a la cultura alemana del "verismo" y es un "drama lleno de emociones y sentimientos" que al público catalán no le resultará ajeno, ya que es la versión operística de 'Terra baixa', de Àngel Guimerà.
La confrontación entre la naturaleza vista como la Arcadia pura y limpia y la civilización, que pervierte a los seres humanos, da lugar a una "historia de crimen, muy dramática" que la música de Eugen d'Albert refleja a la manera de Puccini "pero con un accelerando alemán, que no es como el italiano, porque quiere avanzar pero no puede", destacó Boder.
Pero en el drama de "Tiefland" también cabe el humor, "un humor extraño", y un análisis psicológico de los personajes "espectacular" y atípico a las tendencias de la época, aseguró el director de la obra.
"Tiefland" estará en el Liceu del 2 al 20 de octubre y, además de un reparto en el que se cuentan Rosa Mateu, Peter Seiffert y Petra Maria Schnitzer, intervienen la Orquesta Sinfónica y el Coro del Liceu.
La obra se estrenó el 15 de noviembre de 1903 en el 'Neues Deutsches Theater' de Praga y en el Liceu se representó por primera vez el 18 de enero de 1910. 'Terra baixa' se ha traducido a 14 idiomas y se ha convertido dos veces en ópera y seis en película.
Como nuevo director musical del Liceu, Boder hará "ocho o nueve" producciones operísticas, entre ellas 'El gran macabro', de Gyorgy Ligeti, y cinco conciertos. Su contrato es para cuatro temporadas, contando la actual.
Aunque aseguró que no tiene "un plan concreto" porque acaba de asumir el cargo, sí indicó que le "encanta" la música contemporánea, y consideró que "se tienen que programar" obras de este tipo.
En cuanto a las orquestas, asumió que en la zona mediterránea no hay ninguna de primera línea, "quizás" porque tradicionalmente el interés se ha centrado en el acontencimiento en sí y en el cantante.
"Ni la Scala de Milán se puede comparar con la Filarmónica de Berlín", recalcó, pero destacó que "aquí todos quieren mejorar", y es un "buen punto de partida" porque cuando se cree que se ha llegado al máximo "no hay nada que hacer".
Apuntó además a la voluntad de que el Liceu sea un reclamo turístico de la ciudad, y destacó que, así como en Berlín se habla contínuamente de cerrar alguna ópera para sanear las cuentas públicas, "aquí si un político dijese que cierra el Liceu porque es muy caro, aparecería muerto al día siguiente en el puerto".


La obra también será retransmitida en directo en España por Radio Clásica, y en 17 países europeos y EEUU el 4 de octubre.
DIARIO LA RAZÓN
MADRID- El estreno de la ópera «Un ballo in maschera», que inauguró ayer la décimo segunda temporada lírica del Teatro Real, se pudo ver en directo en 40 cines de toda España y otros 47 de Europa. La obra, de Giuseppe Verdi, fue coproducida con la Royal Opera House, Covent Garden, en donde este montaje fue estrenado en 2005. La función del estreno fue retransmitida en directo, vía satélite, en alta definición, a cines de España, Alemania, Austria, Holanda, Noruega y Reino Unido. La ópera, que será posteriormente editada en DVD, también será retransmitida en directo el próximo sábado, 4 de octubre, por Radio Clásica en España y a través de UER (Unión Europea de Radiodifusión) en 17 países europeos y en Estados Unidos, informa Ep.
El director musical del Teatro Real, Jesús López Cobos, dirigirá las 14 funciones de la ópera (en cartel hasta el próximo19 de octubre), que serán interpretadas por dos repartos, aunque el primero ha tenido que ser modificado debido a una laringitis que sufre el barítono Carlos Álvarez, que ha sido sustituido por Marco Vratogna.
Vratogna, que ya interpretó el papel de Renato con gran éxito en esta misma producción en el Teatro Carlo Felice de Génova, debutó en el año 2000 como Stankar en «Stiffelio», de Verdi, en Trieste, y ha cosechado éxitos en los más prestigiosos coliseos europeos y americanos, sobre todo, en obras pertenecientes al repertorio italiano.
Entre los otros solistas destacan los protagonistas que dan vida a parte del triángulo amoroso de «Un ballo in maschera»: el tenor argentino Marcelo Álvarez, que en el Real ha cantado «Luisa Miller», y la soprano lituana Violeta Urmana, presente en las dos pasadas temporadas en «Cavalleria rusticana» y «La Gioconda».
Entre las nueve sinfonías de este autor destacan especialmente Una Sinfonía del Mar (nº 1, 1909), grandiosa obra coral con poemas de Walt Whitman, cuya poesía era fuente constante de inspiración para él, la Sinfonía Londres (nº 2, escrita en 1924 pero revisada en 1921) y la Cuarta Sinfonía (1935), cuyos enérgicos ritmos y fuertes disonancias muestran una faceta poco conocida del compositor. La obra Flos campi (Flores del campo, 1925) para viola, coro y pequeña orquesta, evoca pasajes del Cantar de los Cantares de la Biblia. También es autor de la ópera Hugh the Drover (1914) y de la música para ballet, Job: Una mascarada para la danza (1931).

Este Curso está reconocido como Actividad de Libre Elección de 4 créditos dentro de la Oferta Global del Rectorado de la UPM (Código 800000038) , por lo que tiene plena validez académica para los alumnos, siempre que el Plan de Estudios de su Titulación lo permita. Por otra parte, el Curso va dirigido no sólo al alumnado, sino también al Profesorado y al PAS, pudiéndose matricular en él además del interesado cualquier familiar directo, aunque no sea miembro de la UPM.
Para participar en el Curso no se requiere conocimientos musicales previos. Las explicaciones serán complementadas con la presencia de distintos instrumentistas que en las sesiones correspondientes ilustrarán las conferencias con sus comentarios y su actuación en directo. También se empleará una cuidada selección de materiales audiovisuales, procedentes de los teatros y las salas de concierto más relevantes (Teatro Real de Madrid, Gran Teatro del Liceo, Metropolitan de Nueva York, Ópera del Estado de Viena, Scala de Milán, Philharmonie de Berlín, Musikverein de Viena, etc.).
PROGRAMA
El Curso consta de treinta conferencias de noventa minutos de duración distribuidas en tres grandes bloques:
2008
I. Fundamentos de Apreciación Musical
14 de octubre. Introducción. Altura, intensidad y calidad del sonido. Elementos de la música: ritmo, melodía, armonía y timbre. Breve aproximación a la teoría musical
21 de octubre. Los instrumentos y la orquesta. Instrumentos de cuerda (violín, viola, violonchelo y contrabajo). Instrumentos de viento-madera (flauta y flautín; Oboe y corno inglés; fagot y contrafagot; clarinete, clarinete bajo y clarinete requinto; saxofón)
28 de octubre. Instrumentos de viento-metal (trompa, trompeta, trombón y tuba). Instrumentos de percusión. Instrumentos mixtos. La orquesta al completo: audición y análisis de la Guía orquestal para la juventud (Benjamin Britten)
4 de noviembre. La música de cámara: su origen y evolución. Conjuntos de cámara: dúos, tríos, cuartetos, quintetos, sextetos, septetos, octetos y nonetos. La orquesta de cámara
14 de noviembre (viernes). La orquesta: su desarrollo desde el Barroco hasta la actualidad. El director de orquesta
17 de noviembre (lunes). El arte del canto. Clasificación de las voces. Voces femeninas: soprano, mezzosoprano y contralto. Voces masculinas: tenor, barítono y bajo
25 de noviembre. El contratenor. Conjuntos vocales: duetos, tercetos, cuartetos, quintetos, sextetos y concertantes. Agrupaciones corales
2 de diciembre. Clasificación de las formas musicales. La forma por secciones: Formas binarias y ternarias. El Minué y el Rondó. Formas basadas en la variación. Formas fugadas
12 de diciembre (viernes). Formas libres: el Preludio y el Poema Sinfónico. La Sonata como forma: el Allegro de Sonata
16 de diciembre. Formas vocales: Recitativo, Aria y Lied. La Música Sacra: Misa, Cantata, Oratorio y Pasión. La Ópera
2009
II. LA SINFONÍA
13 de enero. El nacimiento de la Sinfonía. La Sinfonía en el Clasicismo (I): Joseph Haydn
20 de enero. La Sinfonía en el Clasicismo (II): Wolfgang Amadeus Mozart
27 de enero. Ludwig van Beethoven (I)
3 de febrero. Ludwig van Beethoven (II)
10 de febrero. El Romanticismo (I): Franz Schubert, Robert Schumann, Felix Mendelssohn-Bartholdy, Hector Berlioz
17 de febrero. El Romanticismo (II): Johannes Brahms, Franz Liszt, Antonin Dvóřak
24 de febrero. El Romanticismo (III): Anton Bruckner
3 de marzo. El Romanticismo (IV): Gustav Mahler
10 de marzo. El Romanticismo (V): César Franck, Camille Saint-Saëns, Piotr Ilich Chaikovski, Jean Sibelius, Richard Strauss
17 de marzo. El siglo XX: Paul Hindemith, Sergei Prokofiev, Dmitri
Shostakovich, Igor Stravinski
III. LA MÚSICA ESPAÑOLA
24 de marzo. La Edad Media: El canto mozárabe. El gregoriano. Las Cantigas de Santa María. El Renacimiento: Mateo Flecha "el Viejo", Diego Ortiz, Luis de Milán, Cristóbal de Morales, Antonio de Cabezón, Tomás Luis de Victoria
31 de marzo. Barroco y Clasicismo: Domenico Scarlatti, el Padre Antonio Soler, Luigi Boccherini
16 de abril (jueves). El Romanticismo: Juan Crisóstomo de Arriaga, Jesús de Monasterio y Pablo de Sarasate; Fernando Sor y Francisco Tárrega; Barbieri, Chueca, Bretón y Chapí
21 de abril. Isaac Albéniz
28 de abril. Enrique Granados
5 de mayo. Manuel de Falla
12 de mayo. El siglo XX: Julio Gómez, Jesús Guridi, Oscar Esplá y Joaquín Turina. La Generación del 27. Joaquín Rodrigo. Las Vanguardias y la música contemporánea
19 de mayo. La Zarzuela (I). El género "grande" (Marina, El barberillo de Lavapiés, Doña Francisquita, La Dolores, La bruja)
26 de mayo. La Zarzuela (II). El género "chico" (La Gran Vía, La Revoltosa, La verbena de La Paloma). El siglo XX (Bohemios, La canción del olvido, La boda de Luis Alonso, La corte de Faraón, El huésped del sevillano, La del manojo de rosas, Luisa Fernanda)
2 de junio. La Ópera española
DATOS DE INTERÉS
El Curso se desarrollará en el Paraninfo del Edificio A del Rectorado de
la UPM, todos los martes de 19 a 20:30, excepto el 11 de noviembre de 2008 y el 14 de abril de 2009 que se sustituyen por los jueves 13 de noviembre de 2008 y 16 de abril de 2009, respectivamente.
Las clases serán impartidas por José Ramón Tapia Merino, ProfesorTitular de Universidad de la ETS Ingenieros de Telecomunicación (UPM)
MATRÍCULA
Período de inscripción: del 2 al 10 de octubre de 2008.
Para formalizar la inscripción se necesita el carnet de la UPM, 40 €, una foto y rellenar una ficha.
Lugar: Unidad de Actividades Culturales del Vicerrectorado de Doctorado y Postgrado. Rectorado de la UPM (Edificio B), Pº de Juan XXIII nº 11.
Horario: lunes y miércoles de 9:00 a 14:30 y de 15:30 a 18:30 horas.
Martes, jueves y viernes sólo en
horario de mañana.
Teléfonos de información: 91 336 61 51/53.
Fax: 91 336 59 61
(En español)
¡Oh, ama, ama mientras puedas!
¡Oh, ama, ama mientras te guste amar!
Llegará la hora, llegará la hora
en la que sobre las tumbas te lamentarás.
(Uhland y Freiligrath)

Wolfgang Sawallisch y la Orquesta de Filadelfia tocan la transcripción orquestal de la Toccata y Fuga de Bach que realizara Leopold Stokowski. Stokowski (1882-1927) fue director de la Orquesta de Filadelfia desde 1912 a 1940. Esta obra fue incluida en el primer largometraje de dibujos animados: "Fantasía", realizado por Walt Disney.
Bach probablemente compuso la Toccata y Fuga antes de 1708. Leopold Stokowski realizó su orquestación a mediados de la década de 1920. La Toccata y Fuga es una obra muy apropiada para la orquesta moderna. Sus sonoridades macizas, su figuración brillante que sugiere una improvisación y su abierta potencia emocional parecen reclamar a gritos un tratamiento sinfónico.
Leopold Stokowski tuvo una carrera extraordinariamente
larga como director. Su debut se produjo en 1909 y seguiría dirigiendo hasta su
fallecimiento, a la edad de 95 años, en 1977. Sus primeros aplausos como gran
director los obtuvo al frente de la Orquesta Sinfónica de Cincinnati. Después
pasó a la Orquesta de Filadelfia, que dirigió con gran estilo y distinción
durante 29 años.
Durante su etapa en Filadelfia, Stokowski realizó y ejecutó transcripciones
orquestales de obras de diversos compositores, especialmente Bach. La más
conocida de estas transcripciones es la de la Toccata y fuga en Re menor de Bach, originalmente escrita para
órgano. Stokowski interpretó esta obra con frecuencia durante sus primeros años
como organista. Fue una de sus primeras grabaciones con la Orquesta de
Filadelfiaque apareció en disco en 1927.
Como prólogo a la orquestación de la Toccata y Fuga, Stokowski escribió:
"De toda la música de Bach, esta Toccata y Fuga se encuentra entre las piezas más libres en cuanto a forma y expresión. Bach tenía el hábito de improvisar en el órgano y el clave y esta Toccata probablemente se inició como una improvisación en la iglesia de Santo Tomás en Leipzig (la fecha de esta composición hace que esta afirmación probablemente sea falsa). En esta iglesia enorme, angosta, elevada, las armonías atronadoras deben haber resonado larga y tempestuosamente porque esta música tiene una potencia y una majestuosidad cósmica. Sus principales características son una inmensa variedad de ritmo y la plasticidad de la melodía. En la secuencia de armonía es audaz e innovadora. Su arquitectura tonal es irregular y asimétrica. De todas las creaciones de Bach, esta es la más original. Su inspiración fluye incesante. El espíritu es universal, de modo que siempre será contemporánea y transmitirá un mensaje directo a todos los hombres."

TITULO ORIGINAL The Last Emperor
AÑO 1987
DURACIÓN 160 min
PAÍS Reino Unido
DIRECTOR Bernardo Bertolucci
GUIÓN Mark Peploe & Bernardo Bertolucci
MÚSICA Ryuichi Sakamoto, David Byrne, Cong Su
FOTOGRAFÍA Vittorio Storaro
REPARTO John Lone, Peter O'Toole, Joan Chen, Ying Ruocheng, Victor Wong, Dennis Dun, Ryuichi Sakamoto, Cary-Hiroyuki Tagawa
Coproducción GB-Italia-China; Columbia Pictures Release. 9 Oscar (1987): mejor película, director, guión adaptado, fotografía, dirección artística, sonido, banda sonora original, montaje, vestuario. 9 Nominaciones. 4 Globos de Oro.
SINOPSIS: En Pekín, durante 1908, nace una nueva era para la China imperial, ya que este gran país comienza a desmoronarse. Pu Yi, un niño de tres años, es arrancado de los brazos de su madre en medio de la noche, y conducido hasta la Ciudad Prohibida.
Bertolucci sin duda consigue lo que quiere: realizar una superproducción sin perder su esencia, centrándose en la evolución del status del emperador y de la situación de China más que en la caracterización de personajes. En este aspecto, es evidente que las interpretaciones de John Lone y Peter O'Toole dejen que desear al no estar suficientemente explotadas. De hecho el actor protagonista ni siquiera optó a la estatuilla.
También se le puede achacar al director italiano que su manejo de las cámaras es muy mejorable, su ir y venir distrae más que ayuda. Da la sensación de que esta potencial obra maestra que sin duda provoca orgullo entre los cinéfilos europeos, tiene algunos fallos que no le permiten pasar a la historia del cine como una de las mejores películas jamás realizadas. Aparte de las ya mencionadas interpretaciones con claras limitaciones, y el deficiente uso de planos lejanos, a Bertolucci indudablemente le cuesta mantener el ritmo que exigen algunos momentos ciertamente maravillosos. Esto se nota sobre todo en el periodo en el que Pu Yi es emperador de Manchuria, desembocando la disminución inevitable del interés del espectador, en detrimento de un guión plausible a priori.
Decepciona también que el final no esté correctamente aprovechado. Con todo
esto, El Último Emperador es
altamente recomendable por su facilidad de llegada a todo tipo de público.
Bertolucci ha tenido los ojos bien abiertos, y después de Novecento, consigue realmente afianzarse en el cine de calidad.
Es destacable también la deliciosa banda sonora de David Byrne y Ryuichi
Sakamoto, que incluso aparece en la película interpretando a un diplomático
japonés, muy al estilo Nyman.
Olli Mustonen, piano
Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Birmingham
Sakari Oramo,director
Sergei Prokofiev compuso su Concierto para piano y orquesta en Do mayor en 1921 a partir de unos esbozos que ya había escrito en 1913, cuando puso en pie una variación que luego dejaría en suspenso. Aunque revisó el borrador en 1916, no se aplicó plenamente al proyecto hasta 1921, mientras veraneaba en Gran Bretaña. El propio Prokofiev ejecutó la parte del solista en el estreno de la obra, que tuvo lugar el 16 de diciembre de 1921, con la Orquesta Sinfónica de Chicago dirigida por Frederick Stock. Este concierto no adquirió popularidad de inmediato, sino que hubo de esperar hasta 1922 para entrar en el repertorio definitivamente, una vez que Koussevitzky dirigiera una exitosa interpretación en París.
El Concierto consta de tres movimientos de duración similar que hacen que la obra dure unos 30 minutos en total.
1. Andante - Allegro
2. Tema con variazioni
3. Allegro, ma non troppo
La orquestación incluye los siguientes instrumentos: 2 Flautas, Flautín, 2 Oboes, 2 Clarinetes, 2 Fagotes, 4 Trompas, 2 Trompetas, 3 Trombones, Timbales, Bombo, Platillos, Castañuelas, Pandereta y Cuerdas.
De los cinco conciertos para piano escritos por Prokofiev, el nº 3 Op. 26, es el que ha logrado mayor popularidad entre el público y la crítica. El concierto irradia una gran vitalidad y pone de manifiesto la destreza inventiva del compositor al colorear inteligentemente los pasajes líricos con disonancias, manteniendo en todo momento un gran equilibrio entre la parte del solista y la de la orquesta. A diferencia de lo que sucede en los conciertos para piano compuestos por muchos de los músicos románticos, la orquesta rebasa su papel de acompañamiento secundario y adquiere un gran protagonismo.
1. Andante
- Allegro
El primer movimiento (Andante en Do mayor) se abre con un solo de clarinete, una melodía extensa y muy lírica que la orquesta entera toma y expande a continuación; la entrada del piano en el Allegro rompe inesperadamente el lirismo con un estallido de ritmo exuberante, muy fluido desde el punto armónico. El piano y la orquesta dialogan, hasta que se vuelve al primer tema y se produce el final, nuevamente en un Allegro emocionante y virtuoso.
2. Tema con variazioni
El movimiento central (Mi menor) se basa en un tema con cinco variaciones, un ejemplo deslumbrante de como Prokofiev expresa su humor algo sarcástico en términos musicales. La idea central aparece en la orquesta, con una gavota vacilante a la vez que picante. La primera variación es una reexposición del piano lenta y extensa, que comienza con un largo trino seguido por un desplazamiento hacia el agudo en el teclado que imita un glissando, como anticipo de un solo de clarinete parecido al del comienzo de la Rhapsody in Blue de Gershwin, que sería escrita algo después, en 1924. La segunda variación es presentada por la orquesta a paso de galope, con el piano produciendo una intensa agitación con largos desplazamientos arriba y abajo del teclado. La tercera variación es una deconstrucción asincopada del tema principal que adquiere así un aire de jazz. La cuarta variación, posiblemente la más famosa, es una meditación inolvidable, maravillosa, del primer tema, con diálogo libre entre el piano y la orquesta; en esta sección un motivo recurrente de terceras descendentes, frías, etéreas se suma desde el piano a una atmósfera que evoca ligeramente otro mundo. La quinta variación es otro allegro que comienza en Sol mayor pero va modulando a medida que el tema principal se fragmenta. En la coda la orquesta toca el tema principal en su forma original, a la velocidad original (la mitad de la de la variación precedente), con el piano acompañando en obbligato. Un corto final andante insinuando un final en Mi mayor da al piano la última palabra con un acorde de Mi menor.
3. Allegro, ma non troppo
El tercer movimiento (Do mayor), del que Prokofiev decía que es una "discusión" entre el solista y la orquesta, comienza con una exposición en La menor del tema principal en fagotes y cuerdas en pizzicato, interrumpido por la entrada enérgica del piano con un tema conflictivo. El diálogo entre el piano y la orquesta adquiere un gran vuelo, antes de arribar a un lento y lírico segundo tema en las maderas. El piano ofrece una respuesta bastante sarcástica y el tema lento se desarrolla, a través de otra reexposición que recuerda a Rachmaninov y otra exploración etérea (el solista recorriendo el teclado arriba y abajo toca suavemente sobre acordes disonantes de las maderas) en un clímax en el que se unen piano y cuerdas en un hermoso unísono, que desemboca en la Coda. Esta es la sección más virtuosística del concierto, con una reexposición en allegro del tema principal, nuevamente en los fagotes, pero ahora en Mi menor. El piano la reenmarca inicialmente en Re mayor, entonces se desplaza a un obbligato bitonal contra un Sol mayor en las cuerdas; la coda explota como una batalla musical entre el solista y la orquesta, con ornamentaciones deslumbrantes en el piano (incluyendo los arpegios de notas agrupadas, famosos por su dificultad, a menudo aliviado por los pianistas con glissandos usando los nudillos), estableciendo eventualmente la tonalidad final de Do mayor y finalizando en un tono dramático con un unísono fortissimo en Do.
Sergei Nakariakov y la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam interpretan
esta virtuosística pieza, arreglada para la trompeta por Jean Baptiste Arban,
compositor francés del siglo XIX que nació en Lyon (Francia), el 28 de febrero
de 1825. Arban fue pedagogo, trompetista y director de orquesta. Estaba muy
influenciado por la técnica virtuosa de Niccolò Paganini con el violín e intentó
situar la trompeta como verdadero instrumento solista.
Arban estudió de 1841 a 1845 en el Conservatorio Nacional
Superior de Música y Danza de París con François Dauverné. Fue nombrado
profesor en la Escuela
militar en 1857 y profesor de trompeta en el Conservatorio de París en 1869. En
1864 publicó su Grande méthode complète
pour cornet à pistons et de saxhorn, que es todavía una referencia para los
intérpretes actuales. Sus variaciones sobre el tema del "Carnaval de
Venecia" rossiniano siguen siendo uno de los referentes para los solistas
de corneta y trompeta modernos.
Natalia Bessmertnova (Frigia), Irak Mukhamedov (Espartaco) y Mikhail Gabovich (Craso)
Coreografía Yuri Grigorovich
Teatro Bolshoi, Moscú (1982)
Aram Khachaturian alcanzó un gran éxito al componer muy joven su Primera Sinfonía y cuatro años después, su Concierto para piano y orquesta. Pero su fama se debe sobre todo a sus ballets Gayaneh (1942), en el que se incluye la célebre "Danza del sable" y EspartacoLa batalla de Stalingrado. Su catálogo comprende tres sinfonías, tres conciertos, veinte partituras para el cine o el teatro, así como otras piezas. Tampoco debe olvidarse una importante producción de música vocal y de cámara, que junto con la obra anteriormente citada, fluyó de la pluma de este autor durante más de cincuenta años de carrera artística. En todo este período Khachaturian siguió la tradición de los sinfonistas rusos, una tradición romántica a la que incorporó elementos que emanaban inconscientemente de su espíritu y sangre armenios. (1956). Así mismo es autor de varias bandas sonoras cinematográficas, entre las que destaca la de
Espartaco es la obra más significada de Khachaturian. Este ballet se estrenó en el Teatro Kirov de San Peterburgo el 27 de diciembre de 1956, con coreografía de L. Yakobson y escenografía de V. Jodasevich. El primer Espartaco fue Vassiliev y la Frigia del estreno fue Maximova. En los últimos años este papel ha estado muy asociado a Bessmertnova, una prima ballerina no tan conocida.
Wagner tuvo la idea de componer Los maestros cantores de Núremberg ya en 1845, cuando se encontraba en Marienbad. Entre tanto ocurrieron muchas otras cosas: Lohengrin, una buena parte de El anillo del Nibelungo, Tristán e Isolda. A pesar de todo, Wagner ya menciona su plan cuando en 1851 publica en Zúrich, Eine Mitteilung an meine Freunde...
De esta ciudad procede también la visión del campo donde se celebra la fiesta: en la fiesta popular denominada Sechseláuten, la entrada de los gremios tiene un papel importante. Wagner la convirtió en el eje de la última escena. Luego hubo un largo paréntesis de silencio hasta 1861. En el mes de diciembre de este año y en enero del año siguiente redactó el texto. La composición la realizó en diferentes lugares y le ocupó varios años: en Biebrich am Rhein, en Viena, en Lucerna.Luciano Pavarotti, tenor
Coro y Orquesta de la Metropolitan Opera House (N. York)
James Levine, director
La trama de Il Trovatore (El trovador) es tan compleja que ninguno de los sucesos importantes de la obra ocurre en escena. Es una ópera en la que todo transcurre en pasado y los protagonistas siempre lo reviven con los recuerdos trágicos de lo que ha sucedido. Ya, al iniciar la obra, Ferrando, el capitán del Conde de Luna, comienza a recapitular lo ocurrido hace de quince años. El militar hace memoria de una vieja gitana a quien descubrieron velando a un niño del viejo Conde de Luna. En el palacio acusaron a la mujer de hechicería y los tribunales la condenaron a la hoguera. Cuando se consumía por las llamas, su hija Azucena arrojó al niño a la hoguera como venganza. Cuando el fuego amainó y recogieron los cadáveres, el noble jamás reconoció al infante desfigurado como su propio hijo, antes, ordenó a sus subalternos y a su heredero a buscarlo por todo el reino.
El libreto de Salvatore Cammarano se considera como uno de los más absurdos de la historia de la ópera. La crítica siempre ha culpabilizado al poeta por las situaciones tan ilógicas que suceden en la escena. Aunque la trama parece confusa, en esta ópera no existen contradicciones en el argumento, ya que cada personaje rememora su pasado y, a través de los diversos números, se reconocen todos los aspectos de las situaciones excesivamente románticas.
El trovador tiene dos hilos conductores de la trama: la primera de ellas parte de Azucena que desea vengar la muerte de su madre. Por ello, rapta a Manrique -el futuro trovador-, el infante del Conde de Luna para arrojarlo en la hoguera pero, en medio de la muchedumbre y de su delirio, se confunde de criatura y tira hacia las llamas a su propio hijo.
El famoso hijo de la gitana, aquel héroe de la guerra de Aragón del siglo XIV, es el propio Manrique, hijo del Conde de Luna. Más que al propio trovador, Verdi quiso darle protagonismo especial a Azucena y discutió con Cammarano, ya que el libretista quería darle una escena de locura. El compositor se negó a ello, pues consideró que es ella la que mueve la trama de la ópera. A su juicio, crearle un número de este estilo, tan tradicional en el bel canto, era retroceder en el drama y no avanzar en los criterios escénicos y musicales de la lírica italiana. En cierta medida, es la gitana quien maneja la trama de la ópera, ya que en ella están los móviles del odio y la venganza. Sin embargo, se advierte la contradicción en la anciana, ya que no puede separar el amor que siente por su hijo adoptivo y el fuego interno del rencor ante los recuerdos de la muerte de su madre y el asesinato involuntario de su propio hijo.
En segundo lugar, la trama se vuelve más confusa, cuando Manrique asiste a un torneo caballeresco y vence a todos sus rivales, entre ellos, al joven Conde de Luna. Sin saber que son hermanos se detestan mutuamente, ya que son enemigos en la guerra. La situación se torna delicada cuando Leonora le entrega el premio al supuesto hijo de la gitana y quedan enamorados. No será fácil la relación, puesto que el trovador es enemigo de la Corona de Aragón y, por casualidades del destino, Leonora es amada en secreto por otro caballero.
Si el lector es avezado, presentirá que el otro admirador es el joven Conde de Luna. Ahora, además de enemigos en la guerra serán enemigos en el amor. Por obvias razones, Leonora trata de sellar la unión con el trovador, pero es cuando le avisan al joven que su madre ha sido detenida, él corre a salvarla. En la batalla cae en manos de su enemigo. La ópera termina con la venganza de Azucena. Finalmente, la gitana se reconcilia con la memoria de su madre y ve con gran dicha como sube Manrique al cadalso y le confiesa al conde, en ese instante, que e