lunes, 13 de octubre de 2008



Anna Netrebko (soprano)
Rolando Villazón (tenor)
Festival de Salzburgo (2005)


Junto a Rigoletto(1.851) e Il Trovatore(1.853), La Traviata conforma una terna de óperas que terminaron de consagrar a Giusseppe Verdi tras muchos años en los que los encargos de las distintos teatros habían hecho sufrir el talento del compositor de Busseto. Los "anni di galera", como él los denominaba, habían acabado y ahora sus óperas podían ser más elaboradas, lo que se empezó a notar en Rigoletto. Sólo habría que esperar dos años para que La Traviata se estrenase en el mismo teatro donde había cosechado el gran éxito de Rigoletto... pero no resultó así.


El estreno de La Traviata resultó ser un fracaso, por cierto, esperado para el compositor que desde el primer momento mantuvo dudas sobre el elenco escogido por la dirección del Teatro de la Fenice en Venecia. Un año después volvió a la ciudad, pero a otro teatro, el de San Benedetto, y ahí es donde llegó el verdadero triunfo de esta ópera emblemática.

La ópera, basada en "La dama de las camelias" de Alejandro Dumas, comienza con una fiesta de alta sociedad en casa de Violetta a la que asisten los amigos de ésta entre los que figura Gastón, el Barón Douphol, el marqués o Flora. Gastón presenta de forma halagadora a Alfredo Germont ante Violetta que queda prendada ante aquel joven. Ya sentados en el banquete, empiezan a dialogar sobre el interés que sintió Alfredo por Violetta cuando llega el primer gran momento de la ópera y que le ha dado popularidad en el mundo, como es el célebre brindis (Libiamo!) que entona el tenor y que sigue la soprano posteriormente.


Publicado por jrtapia @ 8:00  | La Ópera
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