Anna Netrebko (soprano)
Rolando Villazón (tenor)
Festival de Salzburgo (2005)
Junto a Rigoletto(1.851) e Il Trovatore(1.853), La Traviata conforma
una terna de óperas que terminaron de consagrar a Giusseppe Verdi tras
muchos años en los que los encargos de las distintos teatros habían
hecho sufrir el talento del compositor de Busseto. Los "anni di galera",
como él los denominaba, habían acabado y ahora sus óperas podían ser más
elaboradas, lo que se empezó a notar en Rigoletto. Sólo habría que esperar
dos años para que La Traviata se estrenase en el mismo teatro donde
había cosechado el gran éxito de Rigoletto... pero no resultó así.
El estreno de La Traviata resultó ser un fracaso, por cierto, esperado para el
compositor que desde el primer momento mantuvo dudas sobre el elenco
escogido por la dirección del Teatro de la Fenice en Venecia. Un año
después volvió a la ciudad, pero a otro teatro, el de San
Benedetto, y ahí es donde llegó el verdadero triunfo de esta ópera
emblemática.
La ópera, basada en "La dama de las camelias" de Alejandro Dumas,
comienza con una fiesta de alta sociedad en casa de Violetta a la que
asisten los amigos de ésta entre los que figura Gastón, el Barón
Douphol, el marqués o Flora. Gastón presenta de forma halagadora a
Alfredo Germont ante Violetta que queda prendada ante aquel joven. Ya
sentados en el banquete, empiezan a dialogar sobre el interés que
sintió Alfredo por Violetta cuando llega el primer gran momento de la
ópera y que le ha dado popularidad en el mundo, como es el célebre
brindis (Libiamo!) que entona el tenor y que sigue la soprano posteriormente.