martes, 14 de octubre de 2008


Alban Berg fue, como Anton von Webern, alumno y amigo de Arnold Schoenberg en Viena. Allí se quedó cuando Schoenberg partió hacia el exilio, escribiendo sus obras en silencio y siendo casi un desconocido, e intuyó tan poco como sus amigos que veinte años después de su muerte esta estrecha camaradería de tres hombres desiguales pero con las mismas ideas sería denominada "Segunda Escuela de Viena", basándose en la suposición (objetivamente inexacta) de que Haydn, Mozart, Beethoven y Schubert habían configurado la "Primera".

En 1910 Berg había terminado sus estudios con Schoenberg. Su obra de "graduación" fue la Sonata para piano catalogada como opus nº 1, una de las obras "más formidables jamás escritas por un compositor". Cuando Schoenberg abandonó el empleo de la tonalidad (que había sido la base principal de la música durante varios siglos) y comenzó a experimentar en lo que se conocería posteriormente como atonalidad, Berg y su colega Webern se unieron a esta búsqueda de posibilidades sonoras, como se evidencia en sus Cuatro Lieder Op. 2 y su Cuarteto de cuerdas Op. 3.

Un concepto importante que es básico en la Sonata Op. 1 es lo que se conocería después como variación continua, que consiste en que la unidad de una pieza depende de que todos los aspectos de ella deriven de una sencilla idea básica. Berg también transmitió esta idea a sus alumnos, uno de los cuales, el filósofo y músico Theodor Adorno dijo: "El principio más importante que me enseñó es el de la variación: se asume que todo debe desarrollarse y ser además intrínsecamente diferente". La Sonata es un excelente ejemplo de trabajo en esta línea: toda la composición se deriva del motivo inicial de cuartas y de la frase inicial.

Por otra parte, la Sonata está escrita en Si bemol, en un solo movimiento, pero con una estructura formal clásica: la exposición, que se repite, consta de dos temas o sujetos y un tema conclusivo. Tras el desarrollo, llega la recapitulación, finalizando la obra con una coda.

La interpretación del pianista Glenn Gould está a la altura de la calidad de la obra.

Publicado por jrtapia @ 8:00  | Formas musicales
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