Narciso Yepes, guitarra
Orquesta Sinfónica de la Radio de Frankfurt
Rafael Frühbeck de Burgos, director
Joaquín Rodrigo escribió dos pequeñas piezas para guitarra en 1926 y 1936, pero en 1939 forjó su obra más popular: el Concierto de Aranjuez, una de las obras más escuchadas y difundidas de todo el siglo XX. Este concierto rememora el Palacio de Aranjuez, antiguamente tradicional residencia de verano de los reyes borbónicos de España, aunque no contiene alusión alguna a tal situación, no es música programática; simplemente representa la fascinación de Rodrigo por el folclore español.
El Concierto de Aranjuez se estrenó en 1940 (Barcelona), interpretado
por Regino Sainz de la Maza, su dedicatario. Desde entonces ha sido interpretado
y grabado por todos los virtuosos de la guitarra. La obra comienza con un
"Allegro con spirito" de inspiración folclórica y carácter bailable.
Sigue con el famoso diálogo de la guitarra y la orquesta del
"Adagio", para concluir con el "Allegro gentile" que evoca
una danza cortesana.
El primer movimiento, con forma de sonata, es breve: se desarrolla a partir del
material con el que la guitarra comienza, fundamentalmente con acordes
rasgueados. Está dominado por su ritmo, que sirve como acompañamiento a la
melodía que llevan los violines. La yuxtaposición de compases de 3/4 y 6/8 ha
sido típica en la música española desde el Renacimiento y es la característica
principal del movimiento.
En el "Adagio" la guitarra comienza repitiendo el acorde de tónica de
Si menor (el tono principal del movimiento es Re mayor). Entra el corno inglés,
dividendo la melodía en dos partes, ambas imitadas por la guitarra con
ornamentación.
En este punto el corno inglés toma la parte cantante, como si se tratase de una
saeta de Semana Santa. La guitarra tiene dos cadencias. Al final de la segunda,
la orquesta rompe hasta llegar a un clímax melódico. Finalmente la guitarra
retoma la melodía para llevarla hacia un final más calmado en un "tiece de
Picardie" (un tipo de acorde de Si mayor).