Brien Engel, armónica de cristal
La armónica de cristal es un instrumento musical hecho con copas de cristal que se hace sonar frotando circularmente su borde con los dedos mojados en agua.
Al frotar la copa, ésta vibra con una frecuencia determinada. Por tanto, suena con un tono definido. Esto sucede porque se produce una onda estacionaria cuya frecuencia depende de la forma, tamaño y tipo de cristal de la copa. Mojarse los dedos en agua sirve para aumentar el rozamiento; desempeña el mismo papel que la resina que se da al arco del violín.
Para que se produzca el sonido es conveniente lavarse las manos y enjuagarlas muy bien. Si los dedos no están muy limpios, no se produce bien el sonido. Hay que frotar el borde de la copa muy suavemente y despacio.
Las copas han de ser preferiblemente de cristal fino. Cuanto más grande es la copa, más grave es el tono que produce. Con un excelente oído musical se ve (mejor dicho, se escucha) qué tono da la copa (a falta de buen oído, se puede hacer con un afinador de instrumentos musicales). Para afinarla, se llena de agua hasta que la nota suene correctamente. A medida que la copa se va llenando con agua, el tono se va haciendo ligeramente más grave. Por tanto, no se puede afinar a un tono más agudo. Para mojar los dedos, se utiliza agua de otro recipiente; no el agua que se ha usado para afinar la copa, porque si no, se desafina.
Una curiosidad: se atribuye a Franklin la invención de una armónica de cristal automática, instrumento que consistía en una serie de cuencos de cristal ensartados en un eje que giraba con un pedal, cuya parte inferior estaba en contacto con un recipiente con agua.