jueves, 27 de noviembre de 2008

El coliseo confirma el nombramiento del belga como director artístico del coliseo a partir de enero de 2010
 

Gema Pajares
DIARIO LA RAZÓN, 27 Noviembre 08

MADRID- La noticia, no por esperada, dejó ayer a más de uno con la boca de par en par. El nombramiento de Gerard Mortier (Gante, 1943) como nuevo director artístico del Teatro Real saltaba poco antes de las seis de la tarde mediante un comunicado urgente, pero jugoso, de no más de tres párrafos, que confirmaba el rumor que desde hace semanas iba tomando cuerpo y señalaba directamente al belga como nuevo inquilino del coliseo, tras la caída de Stephane Lissner, que el pasado día 17 decidió prorrogar su contrato con la Scala hasta 2013.
   Una de las primeras personas en recibir ese correo fue su todavía director artístico, Antonio Moral (que lo comunicó a tiempo real a quien escribe esta información), que confirmó que ningún responsable de la casa se había puesto en contacto con él de palabra. «Me parece impresentable la manera en que me he tenido que enterar. No he sabido nada en ningún momento» , aseguró a este diario. 
   El comunicado dice: «El Teatro Real ha llegado a un acuerdo con Gerard Mortier para que sea su próximo director artístico. Mortier iniciará su colaboración con el Teatro Real, con plena dedicación, a partir de enero de 2010, e incorporará un conjunto permanente de excelentes directores de orquesta, que reemplazarán a la figura del director musical, y asumirán la responsabilidad de alcanzar los mejores resultados musicales con la orquesta y el coro del Teatro».
Seis batutas
Las informaciones que durante semanas se han publicado en LA RAZÓN quedaban confirmadas. Desde París y poco antes de tomar un avión de regreso a Madrid, Miguel Muñiz, gerente del Real, declaraba a este periódico que «las negociaciones se han cerrado hace relativamente poco, siempre después de conocer la renuncia de Mortier a dirigir la New York Opera City. Hemos mantenido reuniones y los contactos se han ido incrementando. Durante los últimos días hemos intercambiado información y él nos ha presentado un plan que consideramos absolutamente satisfactorio y viable para los intereses de este teatro, aunque aún no hemos hablado de programaciones concretas», dijo. Sobre la rotación de directores de orquesta en el foso señaló que «él llegará con sus hombres de confianza, que van a alternarse en el foso. No le vamos a discutir esos nombres a Mortier», batutas entre las que se citan tres (Muñiz amplió el abanico hasta la media docena) con insistencia: Silvayn Cambreling, Symon Bychov y Pablo de las Heras, asistente del belga en la Opera de París        – donde  acaba de estrenar «Les enfants du paradis»–, y que ha trabajado ya con el Teatro Real en los montajes de «El pequeño deshollinador» y «Los viajes de Juanito Arriaga». El comunicado concluye que  «la contratación de Gerard Mortier responde plenamente a las expectativas con las que el Teatro Real  quiere abordar la nueva etapa que empieza en 2010, y ha sido respaldada por el Ministerio de Cultura, y también por la Comunidad de Madrid, que son las Administraciones Públicas fundadoras del Teatro Real». En este sentido, un portavoz del Ministerio declaró que «el ministro ha estado informado en todo momento de la marcha de las negociaciones».  
Fama de rompedor
De la fama de «director rompedor» que acompaña a Mortier como su segunda piel se ha hablado mucho estos días. Muñiz dijo que «su estilo encaja perfectamente con el de esta casa, aunque todos sabemos que tiene su sello, el sello Mortier, pero no estemos pensando en las provocaciones, como tanto se dice, para nada». ¿Ha habido contactos con otros directores artísticos? El gerente del coliseo dejó claro que «él ha estado siempre en nuestras miras. No hemos hablado con nadie más». Unas miras en las que también se encontraba el superintendente Lissner, aunque la prórroga de su contrato con el coliseo milanés, según ha podido saber este diario, precipitó una carrera contrarreloj en la que las dos últimas semanas han sido claves. La renuncia de Gerard Mortier a la New York Opera City dejó el camino prácticamente libre a los responsables del coliseo. El director belga visitó Madrid el 8 de noviembre. Asistió a un concierto en el Auditorio Nacional y pasó por el Museo del Prado. Regresó a París y, días después, voló de nuevo a Madrid. El martes, a punto de cerrar el acuerdo, el director general del Inaem, Juan Carlos Marset, y Santiago Fisas, consejero de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid, asistieron en París a una representación de «Fidelio», que celebraba el cumpleaños de Mortier. Ayer se hacía público el comunicado.
   El que será nuevo responsable artístico del Teatro Real no ha dejado de dar titulares tras la espantada de Nueva York. El pasado lunes declaraba a un diario alemán que «después de la experiencia vivida en Nueva York sólo trabajaré en una casa en la que pueda desarrollar mis ideas sin límite». Parece que esa casa es el Teatro Real, donde recala para jubilarse. La semana anterior daba otro no menos jugoso a un periódico austriaco: «Ya estoy en una edad en la que no quiero hacer más óperas de rebajas», en relación a la reducción casi a la mitad del presupuesto para el coliseo de la Gran Manzana, que ha sentido en sus carnes la sombra alargada del todopoderoso Metropolitan. El 10 de septiembre, tras la no renovación de López Cobos como titular del foso, Mortier concedió una entrevista a LA RAZÓN. «El Real me quiere, pero me iré a Nueva York», declaraba sin cortapisas, y ofrecía una pista clarísima al asegurar que no cerraba la puerta a Madrid: «Y quizá vaya algún día, cuando ya no quiera estar en Nueva York. Seguramente tienen ganas de mí. Ya se verá», apostilló.


Publicado por jrtapia @ 17:12  | Se dice, se comenta
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