lunes, 01 de diciembre de 2008
Música: Adolphe Adam
Coreografía: Alicia Alonso, basada en la original, de Jean Coralli y Jules Perrot

Imagen
Alicia Alonso

Giselle es el arquetipo de ballet romántico. El primer acto tiene lugar en una aldea, donde una joven campesina llamada Giselle se enamora perdidamente de un misterioso extraño. Durante la celebración de una fiesta en honor de los nobles, que han parado en el lugar para descansar al volver de una cacería, Giselle y Bathilde, la hija del príncipe de Courland, conversan intercambiando sus sentimientos de felicidad al estar comprometidas ambas para casarse. Mientras tanto Hilarión, el guardabosques, celoso y sospechando del enamorado de Giselle, descubre que realmente es un noble disfrazado de campesino: se trata del duque Albrecht de Silesia, el prometido de Bathilde. Hilarión irrumpe en la fiesta delatándolo ante todos, Bathilde y los nobles se retiran del bosque decepcionados de la noticia, mientras Giselle desilusionada, sin encontrar explicación alguna ante tan sorprendente traición, cae en la locura, expresada en una danza que la conduce hasta la muerte.

En el segundo acto varios campesinos se encuentran a Hilarión en el bosque, quien llora de remordimiento ante la tumba de Giselle, sintiéndose el causante de su muerte. Al sonar las campanadas que anuncian las doce de la noche, los campesinos recogen rápidamente sus cosas ante el temor de encontrarse con las Willis (fantasmas de mujeres que murieron antes de llegar al altar), pues pobre del viajero que las encuentre en su camino, porque llenas de sentimientos de venganza y odio, las Wilis lo rodearán haciéndolo danzar hasta que muera; como lo harán al encontrarse esta vez con Hilarión.

Bajo la luz de la luna, no corre la misma suerte el penitente Albrecht, quien aparece a media noche con tristeza y culpabilidad en la tumba de su amada Giselle; ésta había recibido órdenes de Myrtha, la Reina de las Willis, de bailar con él para provocarle la muerte; Giselle lo defiende de la reina, rehusándose a su mandato y protegiendo a su único amor Albrecht, hasta que el hechizo de las Willis se rompe, regresando definitivamente a sus tumbas todos los espíritus blancos vestidos de novias. El espectro de Giselle se desprende despidiéndose de su amor, el cual cae exhausto sin poder detener a Giselle, quien desaparece.

En el video, Alicia Alonso, una de las intérpretes más destacadas en el papel de Giselle en el pasado siglo XX, baila como la joven campesina con el Ballet Nacional de Cuba. Además se inserta un pequeño fragmento, justo el final del segundo acto, de una representación de 1980, en la que Albrecht es Vladimir Vasiliev. Por último, en el tercer vídeo la propia Alicia Alonso comenta sus impresiones sobre Giselle, intercalándose diversos fragmentos de sus actuaciones.






Publicado por jrtapia @ 8:00  | La Danza
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