domingo, 14 de diciembre de 2008



Yo-Yo Ma, violonchelo
Orquesta Sinfónica de Puerto Rico
Giancarlo Guerrero, director


Gabriel Fauré (1845-1924), uno de los más importantes compositores franceses responsables del resurgimiento de la música gala en la última porción del siglo diecinueve, es el generador del puente estético que se extiende entre la música romántica francesa y la modernidad impresionista y post-impresionista.

La música de Fauré comenzó a ser conocida principalmente por sus delicadas canciones y su equilibrada música de cámara. En su música orquestal Fauré empleó recursos tímbricos que apuntaban claramente a lo que sería el sonido típico del impresionismo francés, sin llegar a los refinamientos propuestos por Ravel y Debussy. Además de sus méritos propios como compositor, hay que señalar en Fauré el de haber sido maestro de notables músicos, entre ellos el propio Ravel, Nadia Boulanger, Georges Enesco, Charles Koechlin y Florent Schmitt.

A lo largo de su carrera, Fauré compuso sólo una decena de obras orquestales, algunas de las cuales han sobrevivido en forma fragmentaria. Además de estas obras puramente orquestales, Fauré escribió también algunas otras para instrumentos solistas y orquesta; muy a la usanza de la época, los instrumentos elegidos por el compositor fueron el violín, para el que compuso un Concierto, una Berceuse y un Romance, el piano, con una Balada y una Fantasía, y el violoncello, para el que escribió una Elegía.

La Elegía en Do menor fue compuesta originalmente para violocello y piano, aunque parece ser que estaba destinada a constituir el primer movimiento de una sonata que no se completó. La obra original se publicó en 1883 con dedicatoria a Jules Loëb, profesor de violonchelo en el Conservatorio de París, quien la estrenó el 15 de diciembre de 1883 en la Société Nationale de Musique. Después sería traducida para violoncello y orquesta por el propio Fauré en 1895.


Publicado por jrtapia @ 8:00  | El Concierto
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