Todo lo relacionado con la música en la Universidad Politécnica de Madrid
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"Tombe degli avi miei" y "Fra poco a me ricovero" en la producción del Teatro del Liceo (1988)
Ópera del compositor Gaetano Donizetti (1797-1848), con libreto de
Salvatore Cammarano, "Lucia di Lammermoor", es sin duda la obra maestra
de su autor. El argumento proviene de una novela de Walter Scott
inspirada a su vez, lejanamente, en hechos reales. Lucia se estrenó en
el Teatro San Carlo de Nápoles el 26 de septiembre de 1835.
En la mayoría de las representaciones se utiliza una versión en la
que se cortan algunas escenas. El libreto se divide en tres actos y
seis escenas. Últimamente la obra se viene representado
según el libreto y la partitura originales, en la que se emplean
instrumentos de época. El libreto original esta dividido en dos partes:
una primera ("la separación") constituida por un solo acto dividido en
cinco escenas; y una segunda parte ("el contrato matrimonial")
integrada por dos actos, el primero con seis escenas y el segundo con
nueve. En la versión más frecuentemente representada se suele suprimir
la escena tercera del primer acto y las escenas primera, segunda y
sexta del segundo, todas ellas de las segunda parte o "el contrato
nupcial".
La acción de Lucia se desarrolla en Escocia, a finales del siglo XVII, bajo
el reinado de Guillermo y María, en el contexto de las luchas entre
facciones enemigas y del conflicto entre católicos y protestantes.
Desde mucho tiempo atrás, una disputa enfrenta a la familia protestante
de los Asthon, señores de Lammermoor, con la casa católica de los
Ravenswood. Tras la muerte de su padre caído en combate, Edgardo de
Ravenswood es vencido y ha tenido que ceder sus tierras a los
Lammermoor.
La escena final de la ópera discurre en el cementerio del castillo
de Ravenswood. En la frialdad que precede al amanecer, entre las tumbas
de sus antepasados, Edgardo se prepara para un duelo. Inmerso en los
pensamientos de su amor perdido (cree que su prometida Lucia se ha
casado con otro, pero no sabe que, en realidad, ha muerto anhelando su
amor), Edgardo suplica el beneplácito de sus antecesores. Su cólera se
apacigua, él no sufre ya salvo por el ansia de venganza y comtempla
ahora la idea de la muerte con serenidad. Las luces del castillo de
Ravenswood le provocan desprecio mientras imagina a Lucía al lado de su
esposo.
Un cortejo fúnebre sale del castillo y muestra a Edgardo los
terribles acontecimientos de la víspera y la agonía de Lucía.
Paralizado por la pena, Edgardo entiende, en este preciso momento, el
triste mensaje del toque de ánimas, que Raimondo confirma enseguida.
Sucumbiendo al dolor, Edgardo expresa su esperanza: separados en la
tierra, los amantes se volverán a reunir en el paraíso. Se clava un
puñal en el corazón y cae bajo la mirada atónita del sombrío grupo, que
encomienda su alma a Dios.