jueves, 18 de diciembre de 2008




Alfred Brendel, piano
Orquesta del Festival de Lucerna
Claudio Abbado, director


El Concierto para piano y orquesta n° 3 en Do menor Opus 37 de Ludwig van Beethoven fue compuesto en 1800, y estrenado el 5 de abril de 1803 con el compositor como solista. El concierto está dedicado al príncipe Luis Fernando de Prusia.
La plantilla orquestal está formada por 2 flautas, 2 oboes, 2 clarinetes, 2 fagotes, 2 trompas, 2 trompetas, timbales y cuerdas.

Como todo concierto clásico, tiene tres movimientos:

1. Allegro con brio
2. Largo
3. Rondó: Molto allegro

El primer tiempo (Allegro con brio) presenta el esquema de la forma sonata, "enriquecido" específicamente para los tiempos iniciales de las obras concertantes es así:

A (Exposición a cargo de la orquesta)
A bis (Exposición por el solista)
B (Desarrollo)
A' (Reexposición)
Cadencia
Coda

La página arranca directamente con la exposición del primer tema (a), que consta de dos motivos y un cierre: el primer motivo, vigoroso, afirmativo del tono de Do menor, dicho por las cuerdas al unísono y contestado inmediatamente por oboes, fagotes y trompas; y un segundo motivo (a partir del compás 9), más melódico, caracterizado por un diseño descendente. El segundo tema (b) de esta forma sonata entra en el compás 50, cantado por los primeros violines y clarinetes. Inmediatamente, la orquesta culmina la sección expositiva (A) en un calderón sobre la tónica Do. Entra en ese momento el piano (A bis) con brillantes dibujos ascendentes que inmediatamente desembocan en su lectura del primer motivo (a) del primer tema. En el compás 164 el solista expone el segundo tema (b). Esta "segunda exposición" concluye en un trino agudísimo del piano tras cuya resolución entra la orquesta para abrochar la sección y dar paso, sin solución de continuidad, al Desarrollo (B). Éste arranca con el piano, como lo hizo la "segunda exposición", con el motivo principal que pasa a ser inmediatamente melodizado. El desarrollo es más bien breve, condensado, como si el juego dialogante de la doble exposición hubiera constituido suficiente explotación para el sencillo material temático que Beethoven había propuesto.

El unísono de toda la orquesta, con el primer motivo del tema principal supone la entrada en la Reexposición (A'). Esta sección, como antes se apuntaba, culminará en un calderón sobre el acorde de dominante (Sol) a partir del cual el piano solo dejará fluir la Cadencia, pasaje que concluye en un trino sobre el cual va a ser el timbal (compás 417) quien esboce la reaparición del tema principal reproduciendo el salto interválico dominante-tónica con que finaliza el primer motivo del tema a. Poco a poco se incorpora el tutti para la pujante coda conclusiva.


Publicado por jrtapia @ 8:00  | Formas musicales
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