La "Petite Messe Solennelle", misa de irónico nombre debido a su extensa duración, es la última
obra sacra de Rossini. Compuesta en 1863 y estrenada un año después, requiere
de la participación de una soprano, una mezzosoprano, un tenor, un bajo, un coro mixto de ocho
miembros, dos pianos y un armonio. Posteriormente, en 1867, el compositor orquestaría
la misa en su totalidad, siendo estrenada la nueva versión en 1869, en honor
póstumo a Rossini. La versión orquestada cuenta con la presencia de cuerdas y
viento (con predominio claro de la madera sobre el metal). Consta de un Kyrie,
un Gloria, un Credo, un Sanctus, un O salutaris hostia y un Agnus Dei.
El "Qui tollis" es la cuarta parte en que puede subdividirse el Gloria.
Destinado a la soprano y la mezzosoprano solistas, en su versión original
posee un sugerente acompañamiento de armonio mientras que en la orquestal dicho
acompañamiento está destinado al arpa. De pausado desarrollo, su tono es
embriagador, paradisíaco y recogido, siendo este último calificativo
especialmente aplicable en la versión original. No es vocalmente muy exigente,
aunque es conveniente tener un adecuado dominio sobre el fiato y buena
capacidad coordinativa entre las solistas (“Qui tollis peccata mundi, miserere
nobis. Qui tollis peccata mundi, suscipe deprecationem nostram.
Qui sedes ad dexteram Patris, miserere nobis&rdquo
.