Todo lo relacionado con la música en la Universidad Politécnica de Madrid
Para visionar los vídeos de este blog se necesita MACROMEDIA FLASH PLAYER (Se puede descargar en ENLACES)
Obertura, Bourrée, La Paix, La Rejouissance, Menuet 1 and 2 BBC Symphony Orchestra Robert King, director
Haendel concluyó la Música para los Reales Fuegos Artificiales el 21
de abril de 1749 y la estrenó en el Green Park, un bello parque situado en el corazón de Londres, seis días más
tarde. El 7 de octubre de 1748 el Tratado de Aix-la-Chapelle puso fin a
la guerra por la sucesión de la Corona de Austria y la paz volvió
momentáneamente a Inglaterra, Francia y Holanda. Varios meses más tarde el rey Jorge II
ordenó que se realizara una gran celebración, ostensiblemente en honor
de la paz pero en realidad para distraer a sus súbditos. La
celebración se concentró en torno de la terminación de un edificio,
comenzado inmediatamente después de haberse firmado el tratado, cuyo
objeto era servir como montaje para una gran exhibición de fuegos de
artificio.
El edificio se terminó el 26 de abril de 1749.
Tenía 125 metros de largo y 34,75 metros de alto. El duque de Montagu,
que estuvo a cargo de la celebración y que también pagó la mayor parte
de la misma, estaba representado, al igual que lo estaban los dioses
griegos y el mismo rey Jorge, en la fachada del edificio. En la cima
de un poste de 61 metros había un enorme sol artificial. También había
escalones, pilares, pasadizos, columnatas arqueadas y amplias pasarelas.
El
rey encargó a Haendel que escribiera la música para la ocasión. El
compositor aceptó con desgana el pedido del rey de que sólo utilizara
instrumentos militares. Handel arregló parte de la música de dos
conciertos anteriores, escribió también algo de música original para
acompañarla y orquestó la pieza para una gran banda militar: 24 oboes, 12
fagotes, 9 trompetas, 9 cornos, 3 pares de timbales, un contrafagot, un
serpentón y tambores de bordones (que no están indicados en la
partitura). Las cuerdas que se había visto obligado a omitir
permanecieron en su mente para futuras interpretaciones.
Este enorme conjunto excitó la curiosidad
del público. El mismo día que quedó terminado el edificio, un ensayo al
aire libre reunió a una multitud de 12.000 espectadores, que produjo un
atasco de tres horas en el Puente de Londres y casi provocó un tumulto.
Al día siguiente asistió a los festejos aún mayor número de espectadores.
El
evento empezó muy bien, pero pronto se convirtió en un fiasco. La
obertura de Haendel, la pieza más elaborada de la suite, dio comienzo a
la velada. A su término hubo una atronadora salva de 101 cañones. Luego
el edificio apareció súbitamente iluminado por los fuegos artificiales.
Se escuchó la bourrée de Haendel. Un diseño de fuegos artificiales que
describía la paz fue acompañado por el movimiento lento, seguido por la
sección denominada "Réjouissance" (Regocijo). Para entonces se había perdido el
control de los fuegos artificiales, que salían en el momento
equivocado. Varios operarios subieron al edificio para tratar de
arreglar las cosas, por lo que hubo demoras. Finalmente, todo el edificio se
encendió en llamas. La multitud empezó a sentir pánico a medida que el
calor se iba haciendo más intenso. Un fuerte viento arrastró las llamas a
través del parque. Los ánimos también se encendieron y se tuvieron que efectuar algunos arrestos. Varias personas resultaron heridas, dos fatalmente.
Se interpretaron los restantes movimientos de la Música Para los Reales Fuegos
Artificiales, pero nadie pudo oírlos. La imagen del rey se incendió y
cayó ignominiosamente en una caldera de fuego.
La música de
Haendel proporcionó el único vestigio de dignidad y de este modo creció
considerablemente la estimación del rey Jorge II por él. Cuando el
compositor repitió la ejecución de la "Música Para los Reales Fuegos Artificiales" el 27 de
mayo, en un concierto a beneficio de la Casa de Expósitos, el rey donó
una gran suma. En ese concierto, de paso, Haendel usó la
instrumentación que siempre había preferido: una banda de vientos de
tamaño normal más el complemento habitual de cuerdas.
La suite
ha sido arreglada en distintas ocasiones para su interpretación por parte de
conjuntos modernos. Durante algún tiempo la versión más popular fue la
de sir Hamilton Harty, quien omitió el "Regocijo" e hizo la
orquestación para una orquesta contemporánea normal. Recientemente los
directores han preferido volver a la concepción original de Haendel,
con o sin cuerdas.
La forma musical concebida por Haendel para festejar tal evento fue una suite en seis movimientos.La obra sigue el patrón de la suite de
danzas barroca. La obra se inicia con una larga obertura, que es el movimiento más sustancial y recuerda con su aire marcial a las sinfonías de batalla. La introducción pomposa y completamente orquestada termina
con un adagio de acordes que conduce a la parte más veloz y con más carácter militar del
movimiento. Esta sección contrasta diferentes coros instrumentales. La música en ella se intensifica, llegando al increíble sonido de una masa de
oboes, todos interpretando semicorcheas. Una gran cadencia conduce
directamente a un interludio marcado lentamente, después del cual se
repite la parte principal de la pieza.
El segundo movimiento
es una bourrée, danza elegante de origen francés. El tercero, movimiento alegórico titulado "La paz", se basa en ritmos punteados de 12/8
que se desarrollan hasta conformar figuras de trinos. El allegro del
"Regocijo" añade tambores de bordones al conjunto, a fin de aumentar la
atmósfera militar. El minué final, con su opuesta sección media en
menor, comienza con un canon. Cada sección de este último movimiento está
orquestada de un modo diferente.