compuso cintas para tres circuitos de sonido
móviles espacialmente. Son et Lumière y el
cinerama estereofónico también datan de esa época.
Es interesante que los primeros bocetos de Stockhausen
para Gruppen incluyan partes para parlantes (una idea
que guardó para más tarde, así como también aquella
de tener tempos "libres", como en Zeitmasze).
El uso de la dimensión espacial no sólo tiene la obvia justificación dramática, sino también una estructural. Si, por ejemplo, una flauta está tocando un SI piano en la orquesta I, y otra flauta toca LA en la orquesta III, y luego la primera toca un LA y la segunda un SI, el oyente será capaz de separar las líneas porque están "allá" y "acá", además de "tocadas por flauta", "piano", etc. Es decir, dos argumentos pueden percibirse en una situación en la que de otra manera sólo uno hubiera sido perceptible. En esta obra Stockhausen puede usar tres argumentos a la vez, a pesar de que prefiere la "fusión" en vez del "contrapunto", arrojando texturas-tempo alrededor de la sala, más que ideas con una identidad diferenciada. (...) La obra consta de 174 "grupos", cada uno con duración promedio de unos pocos segundos, y distribuídos alrededor de una orquesta u otra, o, más a menudo, dos o tres a la vez. Además, por mucho tiempo diferentes grupos se superponen, al comenzar uno en una orquesta antes de que el grupo anterior haya terminado en otra. A causa de que casi todos los grupos tienen diferentes indicaciones de tempo, frecuentemente se obtienen tres tempos ocurriendo simultáneamente (esto se logra al disponer tres directores para las orquestas, que tienen que sincronizarse mutuamente, y tomar indicios sonoros especiales de las otras orquestas).
(...) (Además de la serie, sus transposiciones y retrogradaciones, que determinan en gran medida la obra), hay glissandos que representan pasajes de tempo continuamente fluctuante, de los que las notas impresas son sólo lo puntos de partida y de llegada, y no son más importantes que todos los puntos intermedios. Además no están incluidos en el esquema serial, porque incluyen todas las notas; son como tres grandes "interludios". Debo llamarlos "interludios", lo que es correcto en un sentido estricto, a pesar de que este término no debe ser interpretado como si ellos tuvieran menos énfasis en la estructura, de hecho sucede todo lo contrario. Tienen un carácter muy distinto de las otras secciones. El primero (grupos 16-22) es dominado por una línea de violín solo compartida entre los líderes de las tres orquestas, acompañada principalmente por tricordios (...). El segundo (71-76) es un pasaje de sonidos punteados y percutidos que culminan en el grupo 77 en una "orgía" de sonidos anotados fff (klingen lassen: "permitir que reverberen"). El tercero (114-122) constituye el clímax de la obra. Posee cinco subdivisiones: primero, en los metales "dejar que los salvajes ecos vuelen", con sordina (distantes) y sin ella; en segundo lugar hexacordios sostenidos de metales giran continuamente alrededor en el espacio; tercero, el piano toca una cadenza mientras que los hexacordios de metales se desvanecen en una bruma distante; en cuarto lugar, la percusión de las tres orquestas se intensifica (crescendo y accelerando) en instrumentos de metal y parches; y finalmente toda la percusión y los metales se unen en una gran sección culminante, uno de los clímax más densos en la música moderna. (...)
EXTRAIDO DE "LA MÚSICA DE STOCKHAUSEN", de Jonathan Harvey, (Traducción de Martín Matus)