jueves, 08 de enero de 2009
Orquesta del Teatro Mariinsky/Valery Gergiev, director


La polémica de si se debe dirigir la orquesta con o sin batuta es casi eterna, pero Valery Gergiev bate todos los records: más que batuta este gran director emplea un palillo (¡o bien se la han lavado accidentalmente con la camisa y le ha encogido!).

Mikhail Glinka nació en 1804, en Novospasskoye (Rusia) y se educó musicalmente en San Petersburgo. Antes había podido escuchar música folclórica durante las estancias en las posesiones rurales que tenía su padre. Estudió con varios maestros en Rusia, Italia y Alemania, donde el irlandés John Field le dió lecciones de piano. En Italia conoció a Vincenzo Bellini y a Gaetano Donizetti; en Alemania fue alumno de Dehn. Hasta 1835 compuso sobre todo canciones. Su ópera "Una vida para el zar" (1836) fue fruto de sus estudios sobre cuentos tradicionales y canciones populares rusas. El argumento gira sobre la invasión de Rusia por los polacos en 1613. Se trata de la primera ópera rusa de carácter nacionalista. La música de su segunda ópera, "Ruslan y Ludmilla" (1842), basada en un poema del escritor Aleksandr Pushkin, está repleta de hermosas melodías extraídas de la música folclórica de su país.

Glinka está considerado como el fundador de la escuela de música nacionalista rusa, a la que luego se sumarían los integrantes del llamado 'Grupo de los Cinco' (Borodin, Musorgski, Rimski-Kórsakov, Balakirev y Cui), continuadores de su obra y defensores de la estética de inspiración nacional. Glinka también se interesó por la música popular y las danzas de España, donde vivió entre 1845 y 1847; nuestro país le inspiró sus oberturas "Jota aragonesa" y "Noche en Madrid" (1851). Del resto de su producción cabe destacar la fantasía orquestal "Kamarinskaya" (1848), música de cámara, obras para piano y canciones. Glinka murió en Berlín en 1857.


Publicado por jrtapia @ 8:00  | El director de orquesta
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