viernes, 09 de enero de 2009



Orquesta Filarmónica de Berlín
Simon Rattle, director


De las composiciones de John Adams las más conocidas y discutidas han sido la ópera Nixon in China, estrenada en la Opera de Houston en 1987 y ganadora del Grammy 1989 mención Mejor Composición Contemporánea. Con Nixon in China, el compositor, junto con el director Peter Sellars, la libretista Alice Goodman y el coreógrafo Mark Morris, llevó la historia contemporánea a la ópera, aventurando un naciente género de teatro musical post-moderno.

La segunda ópera de Adams, The Death of Klinghoffer, nuevamente en colaboración con Sellars, Goodman y Morris, tuvo su estreno en la Ópera de Bruselas en 1991. Su siguiente obra escénica fue una colaboración con Peter Sellars y June Jordan, se tituló I Was Looking at the Ceiling and then I Saw the Sky. Descrita por sus creadores como “una obra cantada”, está concebida para seis cantantes con una banda de ocho instrumentistas en escena. Ceiling/Sky fue estrenada en Berkley en mayo de 1995 y presentada en Montreal, Nueva York, Edimburgo, Helsinki, París y Hamburgo.

Inicialmente considerado como minimalista, John Adams ha incorporado en su lenguaje maduro la fuerza rítmica característica del minimalismo con las armonías y los colores orquestales del romanticismo tardío. Normalmente introduce en sus obras referencias de una variada gama de idiomas musicales contemporáneos, tanto populares como serios, incluso en sus óperas o en aquella obra orquestal Fearful Symmetries que posee toques de Stravinsky, Honegger y música de grandes bandas de swing. En una tendencia similar, la Sinfonía de Cámara, estrenada en enero de 1993, funde el virtuoso expresionismo de Schoenberg con el maniático mundo de la música incidental de los dibujos animados. Concebida para quince instrumentos, la Sinfonía de Cámara ha logrado un extraordinario éxito y muchas orquesta, incluyendo el Ensemble Modern, la London Sinfonietta y el Ensemble InterContemporain, la interpretan con regularidad. Además, la Sinfonía de Cámara fue galardonada en 1994 con el Premio de la Royal Philharmonic Society Music como mejor composición de cámara. Otra partitura más reciente para conjunto es Scratchband que fue estrenada en abril de 1996 durante una gira del Ensemble Modern por los Estados Unidos.

Entre las obras orquestales de Adams aparecen las muy conocidas fanfarrias Short Ride in a Fast Machine y Tromba Lontana, su aclamada partitura con texto de Whitman llamada The Wound-Dresser y un encargo de la Sinfónica de San Francisco titulada El Dorado. Gracias a su Concierto para Violín, escrito como respuesta a una inusual comisión tripartita de la Orquesta de Minnesota, la Sinfónica de Londres y el New York City Ballet, Adams fue premiado en 1995 con el Grawemeyer Award for Music. Otras obras orquestales son Slominsky’s Earbox (1996), el concierto para clarinete Gnarly Buttons (1996) escrito para Michael Collins y la London Sinfonietta, el concierto para piano Century Rolls, que
fue concebido para Emmanuel Ax y estrenado por este artista junto a Christoph von Dohnanyi y la Orquesta de Cleveland, y Naive and Sentimental Music (1999).

En palabras del propio compositor, su breve obra para gran orquesta sinfónica Short Ride in a Fast Machine "rebosa energía y exige un gran virtuosismo de la orquesta". Por cierto, que la indicación de tempo que añade Adams es bastante significativa, ya que clarifica el carácter de la obra: Delirante. (Más claro, agua).

Short Ride in a Fast Machine es una pieza corta (entre 4 y 5 minutos) ideal para servir de inicio de un concierto. Extrovertida y accesible para todo el público, es un ejemplo de que, a pesar de sus detractores, el minimalismo puede ser tan atractivo como cualquier otra técnica compositiva si se sabe aplicar bien y se tiene oficio, talento e inspiración suficientes.

El que iba a ser el estreno de esta obra en los Proms londinenses (uno de los festivales de música clásica más populares), coincidió con el fallecimiento de la Princesa Diana (1997). Resultado: se suspendió el estreno ya que la obra era excesivamente alegre para aquel momento. El segundo intento tampoco llegaría a buen puerto: Short ride fue retirada por idéntico motivo, en esta oportunidad, debido al ataque terrorista del 11-S a las Torres Gemelas (2001). En definitiva, hubo que esperar al año 2004 -siete años más tarde de haber sido programada por primera vez- para que finalmente pudiera escucharse la obra. En los Proms Short ride (corta vuelta) se acabó convirtiendo en un viaje (temporal) bastante largo.

Publicado por jrtapia @ 8:00  | La orquesta
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