sábado, 14 de febrero de 2009

Luca Pianca, laúd
Margret Köll, arpa

El laúd es un instrumento de cuerda pulsada cuyo origen se remonta a la Edad Media. Su introducción en Europa se dio por medio de la España islámica (Al-Ándalus) a principios del siglo XIII. Fue muy utilizado entre los siglos XIV y XVIII, y ha resurgido en el siglo XX. El antecesor más directo del laúd es el ud islámico procedente del Asia occidental. El termino ud significa madera o vara flexible y parece indicar que los instrumentos similares que había entonces estaban construidos con caparazones de animales, mientras que el ud era totalmente de madera.

La forma del laúd, heredada del ud árabe, fue cambiando con los años, admitiendo varios tamaños y diferencias en la ornamentación, la caja de resonancia, los trastes, etc. En esta época el laúd no estaba bien definido y por ello admitía diferentes aspectos.

Su característica diferencial más clara respecto a otros instrumentos punteados es ser más grande, aparte del habitual clavijero doblado hacia atrás, el fondo de costillas o duelas, la forma de la caja y el hecho de fusionar en una sola pieza el cordal y el puente.

Hacia el año 1511 el laúd alcanza la perfección tanto en estructura como en fabricación. A pesar de sus dimensiones resulta liviano ya que las piezas que formaban el cuerpo de pera de los laúdes de esta época eran de pequeño grosor. El vientre, hecho de la mejor madera de pino con su agujero u oído llamado rosa, está adornado con una hermosa talla y está formado por seis o más piezas transversales pegadas por debajo para reforzar y aumentar la resonancia, ya que el sonido depende muchísimo de la calidad de su madera y de la buena colocación de estas piezas.

El ancho cuello o mástil está unido a un pequeño bloque de madera en cuyo extremo superior se juntan las partes del cuerpo. El puente está adosado al vientre y las cuerdas van unidas a él. Los trastes de tripa están colocados alrededor del mástil y del bastidor, siendo su espaciamiento correcto una de las habilidades vitales del ejecutante del instrumento. Para equilibrarlo, el clavijero está inclinado hacia atrás a fin de poder soportar mejor la tensión de las cuerdas.

La mayoría de los los laudistas profesionales son, principalmente, europeos o norteamericanos. Entre los más famosos cabe citar a Konrad Ragossnig, Robert Barto, Desmond Dupré, Eduardo Egüez, Edin Karamazov, Luca Pianca, Edmund Spencer y muchos otros, como Hopkinson Smith, Axel Wolf, Nigel North, Stephen Stubbs, Richard Stone, Pascal Monteilhet, Ariel Abramovich, Evangelina Mascardi, Luciano Contini, William Waters. Particular relieve ha alcanzado el célebre virtuoso estadounidense Paul O' Dette.

Por otra parte, Johann Christian Weyrauch, nacido en 1694 en Knauthain (cerca de Leipzig) y fallecido en 1771, fue un laudista, organista y notario alemán, amigo de Johann Sebastian Bach; este último fue el padrino de uno de sus hijos. Weyrauch escribió obras de muy buen gusto para laúd, y de ejecución bastante difícil. Se ha dicho que sus virtuosas ejecuciones lo dieron un rápido renombre.
Cabe resaltar que la Fuga BWV 1000 de Bach se dio a conocer a través de la copia en tablatura francesa efectuada por Weyrauch; las copias BWV 997 y 1000, están catalogadas en la Musibibliothek der Stadt de Leipzig. En conclusión, la única fuente conocida hasta ahora de estas dos obras de Bach en tablatura para Laúd, son los manuscritos de J. Ch. Weyrauch.


Publicado por jrtapia @ 8:00  | Instrumentos mixtos
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