viernes, 13 de febrero de 2009


TÍTULO: Barry Lyndon
TÍTULO ORIGINAL: Barry Lyndon
PRODUCTORA: Warner Bros.
PRODUCTOR: Stanley Kubrick
DIRECTOR: Stanley Kubrick
INTÉRPRETES: Ryan O'Neal, Marisa Berenson, Patrick Magee, Hardy Kruger, Diana Koerner
GUIÓN: Stanley Kubrick, basándose en la novela "The Luck of Barry Lyndon", de William Makepeace Thackeray
MÚSICA: Adaptación de los originales por Leonard Rosenman
FOTOGRAFÍA: Stanley Kubrick / John Alcott (Color)


La película narra las aventuras y desventuras de quien empieza su historia siendo Redmond Barry y termina siendo Barry Lyndon. Redmond es un joven huérfano perteneciente a una caduca familia rural irlandesa que decide ascender la pirámide social
por cualquier medio, hasta conseguir una posición que considere digna. Así, cómplice de algunos de los hechos más célebres acaecidos a finales del siglo XVIII, Redmond, haciendo gala de ingenio, picaresca y oportunismo, pero también de encanto personal y de constancia, logra su objetivo, convirtiéndose en el noble Barry Lyndon. Pero el ascenso a estas cumbres no le traerá la felicidad...

Barry Lyndon es una de las películas más olvidadas de Stanley Kubrick, por lo menos una que no obtuvo en el momento de su estreno la repercusión que tuvieron anteriores obras suyas y que sólo poco a poco, con la cierta revalorización con que ha contado la obra de este director desde su muerte, empieza a ser redescubierta. Siendo en su momento una película costosísima (11 millones de dólares) y muy elaborada (dos años y medio de trabajo y rodaje en Inglaterra, Irlanda del Sur y Alemania del Este), no atrajo, sin embargo, la atención del público o la crítica especializada, pese a ser galardonada con cuatro Oscars (dirección artística, vestuario, fotografía, banda sonora adaptada), así como otros prestigiosos premios.

La música, elemento insoslayable en cualquier película de Kubrick, en esta ocasión, como ocurrió en otras películas, no cuenta con ningún tema realizado expresamente para la banda sonora, sino que todo son piezas  clásicas que se ajustan perfectamente a la película. También aquí se observa ese otro elemento tan habitual en el director: la reiteración de ciertos temas, su personificación como 'leitmotivs' asociados a un personaje o una situación en concreto: identificaremos, pues, el Trío para Piano (op.100) de Schubert con Lady Lyndon, o la Sarabande de Haydn con una muerte inminente, como en la escena en la que muer el hijo de Barry Lyndon. Sin embargo, hay que anotar que, en este caso, Kubrick "hace trampa" con la música en dos ocasiones: por un lado, no toda la música es contemporánea a la acción: véase Schubert. Por otro, los temas que se escuchan no son estrictamente las partituras originales, sino adaptaciones de Leonard Rosenman, que les dio un aspecto más dramático, menos llano que el que sugerirían las obras originales.

Publicado por jrtapia @ 11:11  | Música de cine
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