Concierto para cuatro violines en Si menor, Op. 3 nº 10, RV 580 de ''L'Estro Armonico''
I. Allegro
Los conciertos de Vivaldi se convirtieron en modelo de su género en toda Europa e influyeron en el estilo de sus contemporáneos, incluso en los de más edad. Más de 300 de sus conciertos están escritos para solista (220 para violín y otros para fagot, violonchelo, oboe y flauta). También escribió concerti grossi, 25 para dos violines y 32 para tres o más instrumentos y algunos concerti de ripieno (para orquesta sin solistas).
Vivaldi, virtuoso del violín, estableció una de las características básicas del concierto: su uso para lucimiento del solista. También fijó su forma en tres movimientos y fue uno de los primeros en introducir cadenzas. Sus conciertos para violín fueron decisivos en la evolución de la ejecución violinística en cuanto a su escritura de cuerdas cruzadas y al desarrollo de una nueva técnica para el manejo del arco. Vivaldi fue, asimismo, el primer compositor que utilizó de forma coherente el ritornello, que se llegó a imponer en los movimientos rápidos del concierto. El ritornello se repetía en diferentes tonalidades y después era interpretado por toda la orquesta. Alternaba con episodios interpretados por el solista, frecuentemente de carácter virtuosístico.
Vivaldi inició su carrera como compositor hacia 1703. Dedicó sus primeros esfuerzos a la composición de sonatas en trío (que forman el conjunto que publicó como opus 1 en 1705). Sólo hacia 1706 parece haber empezado a dedicarse a la nueva fórmula del concierto, con la composición de una serie de piezas titulada L'Estro armónico en la que se incluyen los primeros concertos de Vivaldi, considerablemente distintos del modelo del concerto grosso de Corelli.
L'Estro Armonico, op. 3 (La Inspiración Armónica) es una colección de 32 conciertos para instrumentos de cuerda escritos por Vivaldi en 1711. Fueron publicados en Ámsterdam en 1712 (Vivaldi estaba quejoso de la pobre calidad de las imprentas de Venecia) y sirvieron para afianzar su reputación en toda Europa.
Los conciertos de L'Estro Armonico se agrupan en orden cronológico. Sólo hay cuatro conciertos que tengan un solista único; siguiendo una costumbre frecuente en la sonata, Vivaldi escribió cuatro conciertos de la serie para un solo violín (números 3, 6, 9 y 12), cuatro para dos violines (números 2, 5,8 y 11) y cuatro para cuatro violines (números 1, 4, 7 y 10). E incluso, en los conciertos números 2, 7, 10 y 11 de esta serie, los violines solistas llevan un violoncelo acompañante, residuo del antiguo concertino. Pero el espíritu de estas obras de Vivaldi es francamente distinto, e incluso en los conciertos para dos o para cuatro violines, éstos no actúan normalmente como lo hubiera hecho un grupo concertino de Corelli, sino que los solistas competen entre sí en manifestarse independientemente con frases virtuosísticas que van ejerciendo por tumos sobre el fondo de la orquesta. Vivaldi tenia, pues, bien claro el concepto de solista virtuoso en oposición al grupo orquestal.
Bach sólo realizó en toda su carrera diez transcripciones de conciertos a otros instrumentos y seis de ellas están tomadas de L’estro armonico. El nº 8 (BWV.593) y el nº 11 (BWV.596), para órgano; el nº 3 (BWV.978), para clavecín; el nº 7 (BWV.972), y el nº 12 (BWV.976) y para cuatro clavecines y cuerdas el nº 10 (BWV.1065).