D. Barenboim/O. Filarmónica de Múnich/S. Celibidache
I. Allegro non troppo (parte "a")
I. Allegro non troppo (parte "b")
II. Allegro apasionato
III. Andante (parte "a")
III. Andante (parte "b") y IV. Allegreto grazioso (a)
IV. Allegreto grazioso (b)
El segundo y último concierto para piano de Brahms está separado
por una distancia temporal de 22 años del primero. El compositor inició
su escritura en 1878, completándola tres años más tarde, en 1881,
mientras descansaba en Pressbaum, un pueblecito de las cercanías de
Viena. Este concierto está considerado por los músicos como uno de los
más difíciles de interpretar de todo el repertorio.
Existen diferencias notables en la forma de esta obra respecto a
otros conciertos, pues curiosamente consta de cuatro movimientos.
Brahms colocó a continuación del clásico 'allegro' inicial un
segundo movimiento rápido, algo nada usual en un concierto hasta ese
momento. Este hecho sumado a su considerable longitud, (suele durar
unos 50 minutos, más aún en el vídeo por los 'tempi' de Celibidache),
hacen de este concierto una obra que tiene cierto parecido a una
sinfonía.
A pesar de sus notables proporciones, cuando Brahms envió una copia
de la partitura a su amigo, el cirujano y violinista Theodore Billroth
(a quien Brahms había dedicado sus dos primeros cuartetos de cuerda),
lo describió como "un pequeño concierto para piano con un pequeño
scherzo". El propio Brahms era proclive a juzgar de forma parecida su
música - en una carta dirigida a Elisabeth von Herzogenberg, se refería
al segundo movimiento como "un pequeño alegre scherzo", aunque este
movimiento dura en realidad unos diez minutos y tiene un marcado
carácter dramático.
El concierto Op. 83 se estrenó en Budapest, el 9 de noviembre de
1881, con el compositor al piano. A diferencia de lo sucedido con el
primer concierto, el segundo fue muy bien recibido por parte de público
y crítica. Enseguida Brahms lo volvería a interpretar en Alemania,
Austria y Holanda, dirigido por su amigo, el insigne director Hans von
Bülow.