martes, 17 de marzo de 2009
Orquesta Filarmónica de Nueva York
Leonard Bernstein, director





Dimitri Shostakovich fue un autor muy prolífico. Su producción musical ha sido abundante y muy variada, con un catálogo formado por 147 obras, repartidas en diversos géneros: música coral, cantatas, oratorios, óperas (La nariz y Lady Macbeth de Mtsensk), ballets (La Edad de Oro, El Perno y El Arroyo Claro), música escénica, música para el cine, obras para piano y música de cámara –quince cuartetos de cuerda, los más notables de los escritos en el s. XX después de los de Bartók–, dos tríos para piano, violín y violonchelo –el nº 2 una obra maestra absoluta– y un quinteto con piano, asimismo obra maestra. Además, dio a la pauta dos conciertos para piano y orquesta, dos para violín, otros dos para violonchelo y, sobre todo, quince sinfonías que ocupan el lugar principal de toda su obra y que constituyen la más valiosa aportación al género sinfónico de las realizadas dentro del s. XX.

 

Dmitri Shostakovich nació en 1906 en S. Petersburgo. En 1919 ingresó en el Conservatorio de la ya entonces Leningrado, donde estudió piano y composición con Alexander Glazunov y Maximilian Steinberg hasta 1925. Su trabajo de graduación fue su Sinfonía nº 1, estrenada con enorme éxito en 1926 en Leningrado. El autor tenía tan sólo 19 años y su Primera Sinfonía fue conocida de inmediato en todo el mundo, ya que directores de la talla de Arturo Toscanini, Leopold Stokowski o Bruno Walter la incluyeron en sus programas.

 

Como muchos compositores soviéticos de su generación, Shostakovich conocía la música de vanguardia de su tiempo (Berg, Stravinsky, Krenek, Hindemith) y trató de conciliarla con la necesidad de hallar un nuevo lenguaje musical para el realismo revolucionario. Así sucede con sus sinfonías Segunda, A Octubre”, y Tercera “Uno de Mayo”. Ambas constan de un único movimiento y tienen un final coral. Shostakovich también experimentó con algunas obras para piano de carácter atonal (Aforismos, Sonata nº 1). Al mismo tiempo, empleó su detallado conocimiento de la música occidental contemporánea para ridiculizarla, dando una forma grotesca y mecánica a su ópera satírica La Nariz.

 

Esta situación se extendió a otras obras escénicas (los ballets La Edad de Oro y El perno, la música para la película muda La Nueva Babilonia o la música incidental para la obra de teatro La Chinche). La culminación de esta etapa de búsqueda de nuevos lenguajes musicales fue su segunda ópera, estrenada en 1932, Lady Macbeth de Mtsensk, en cuya partitura, de una gran brillantez, conviven las emociones más intensas con las parodias más ácidas.

 

Lady Macbeth conoció el éxito no sólo en Rusia, sino también en Europa y Norteamérica y confirmó a Shostakovich como uno de los más destacados compositores dramáticos. Sin embargo, en Enero de 1936 apareció un editorial en el diario Pravda (Caos en lugar de Música) en el que se atacaba ferozmente esta ópera. Shostakovich fue acusado de componer música formalista y no sólo cayó en desgracia, sino que estuvo a punto de ser internado en un campo de concentración o incluso de perder la vida.

 

Para no incurrir de nuevo en acusaciones de formalismo, Shostakovich se vio obligado a retirar su Cuarta Sinfonía durante los ensayos para su estreno. Sorprendentemente, éste no se produjo hasta veinticinco años más tarde.

 

En Abril de 1937, Shostakovich iniciaba la composición de una nueva sinfonía, mucho más convencional que la Cuarta al objeto de evitar nuevas críticas, ya que temía no por su propio destino, sino sobre todo por el de su familia. La nueva partitura estaba terminada a finales de Julio. Fue sometida a juicio previo en el Sindicato de Compositores y sólo tras ser escuchada en su versión para dos pianos recibió el visto bueno para su estreno definitivo, que tuvo lugar en Leningrado, el 21 de Noviembre de 1937, durante los actos de conmemoración del XX aniversario de la Revolución de Octubre. La interpretación estuvo a cargo de la Filarmónica de Leningrado dirigida por Yevgeny Mravinsky, entonces un joven y prometedor maestro de treinta y cuatro años.


Publicado por jrtapia @ 8:00  | La Sinfonía
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