viernes, 27 de marzo de 2009


Claude-Samuel Lévine explica las características y posibilidades de dos instrumentos atípicos: las ondas Martenot y el theremin.

El theremin (theremin, théremin o théreminvox), llamado en su versión primitiva aetherophone (eterófono), es uno de los primeros instrumentos musicales electrónicos, y el primer sintetizador de la historia. Fue inventado en 1919 por el físico ruso Lev Serguéievich Termen (quien luego afrancesó su nombre a León Thérémin). El diseño clásico consiste en una caja con dos antenas. Se ejecuta acercando y alejando la mano de cada una de las antenas correspondientes, sin llegar a tocarlas. La antena izquierda (desde el punto de vista de un ejecutante diestro) es horizontal y con forma de bucle, y sirve para controlar el volumen: cuanto más cerca de la misma esté la mano izquierda, más baja el volumen, y viceversa.

La antena derecha suele ser recta y en vertical, y sirve para controlar la frecuencia: cuanto más cerca esté la mano derecha de la misma, más agudo será el sonido producido.

Por su parte, las ondas Martenot son un instrumento electrónico construido por el compositor, ingeniero y violonchelista francés Maurice Martenot (1898-1980). Al concluir la Primera Guerra Mundial, Martenot, un sargento radiotelegrafista, descubrió la pureza de las vibraciones de los tubos radiales, un reciente invento de la época, lo que le llevó a un serie de investigaciones en el campo del sonido y la electrónica. Martenot ofreció la primera demostración de su instrumento en el Conservatorio de París, el 20 de abril de 1928, interpretando una obra de Dmitrios Levidis.

En 1923, Martenot había conocido al diseñador ruso del Theremin, Leon Termen, encuentro que le condujo a diseñar un instrumento basado en las ideas de Termen, dando como resultado un primer modelo, las Ondas Martenot, presentado en la Ópera de París y patentado el 2 de abril de 1928 bajo el nombre de “Perfeccionamientos para los instrumentos musicales eléctricos”. Su objetivo era crear un instrumento electrónico versátil que fuese familiar a los músicos de la orquesta.
Las primeras versiones no se parecían en nada a los posteriores últimos modelos, y consistían de dos tablas controladas por el intérprete, quien manipulaba una cuerda adjunta a una anillo en el dedo, empleando la capacidad de los cuerpos para controlar el sonido de manera similar al Theremin, pero las versiones posteriores llevan un teclado convencional. Es monofónico, produce un sonido cristalino y se compone del teclado y una tira o pedal que sirve para controlar el glissando y el vibrato.

También posee un banco de claves de expresión que permiten al ejecutante cambiar el timbre, los ataques, los armónicos de los sonidos con su mano izquierda. En 1938 se introdujo la afinación microtonal, al estilo de la música hindú, como especificara el poeta Rabindranath Tagore y el músico Alain Danielou.

Las ondas Martenot han sido empleadas después por otros muchos compositores, entre ellos Olivier Messiaen, que las incluye en la "Sinfonía Turangalîla", en "Tres pequeñas liturgias de la presencia divina" y en su ópera "San Francisco de Asís". También han escrito música para este instrumento Pierre Boulez, Edgar Varèse, Darius Milhaud, Arthur Honegger, Maurice Jarre y André Jolivet. Bohuslav Martinu autorizó la adaptación de su "Fantasía" para ondas Martenot cuando concluyó que era difícil interpretarla en el Theremin, para el cual había sido originalmente escrita.

Bryan Ferry también ha empleado este instrumento en el álbum "As Time Goes By"; Jonny Greenwood (de Radiohead) también lo ha empleado en varias canciones como "The National Anthem".

Las Ondas Martenot han sido empleadas con frecuencia en bandas sonoras para el cine, como en las películas "Lawrence de Arabia (1962), "Un cerebro de un millón de dólares" (1967), "Amélie" (2001), o "Bodysong" (2003).

Publicado por jrtapia @ 8:00  | Instrumentos mixtos
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