Todo lo relacionado con la música en la Universidad Politécnica de Madrid
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Claude-Samuel Lévine explica las
características y posibilidades de dos instrumentos atípicos: las ondas
Martenot y el theremin.
El theremin (theremin, théremin o théreminvox), llamado en su
versión primitiva aetherophone (eterófono), es uno de los primeros
instrumentos musicales electrónicos, y el primer sintetizador de la
historia. Fue inventado en 1919 por el físico ruso Lev Serguéievich
Termen (quien luego afrancesó su nombre a León Thérémin). El diseño
clásico consiste en una caja con dos antenas. Se ejecuta acercando y
alejando la mano de cada una de las antenas correspondientes, sin
llegar a tocarlas. La antena izquierda (desde el punto de vista de un
ejecutante diestro) es horizontal y con forma de bucle, y sirve para
controlar el volumen: cuanto más cerca de la misma esté la mano
izquierda, más baja el volumen, y viceversa.
La antena derecha suele ser recta y en vertical, y sirve para
controlar la frecuencia: cuanto más cerca esté la mano derecha de la
misma, más agudo será el sonido producido.
Por su parte, las ondas Martenot son un instrumento electrónico
construido por el compositor, ingeniero y violonchelista francés
Maurice Martenot (1898-1980). Al concluir la Primera Guerra Mundial,
Martenot, un sargento radiotelegrafista, descubrió la pureza de las
vibraciones de los tubos radiales, un reciente invento de la época, lo
que le llevó a un serie de investigaciones en el campo del sonido y la
electrónica. Martenot ofreció la primera demostración de su instrumento
en el Conservatorio de París, el 20 de abril de 1928, interpretando una
obra de Dmitrios Levidis.
En 1923, Martenot había conocido al diseñador ruso del Theremin,
Leon Termen, encuentro que le condujo a diseñar un instrumento basado
en las ideas de Termen, dando como resultado un primer modelo, las
Ondas Martenot, presentado en la Ópera de París y patentado el 2 de
abril de 1928 bajo el nombre de “Perfeccionamientos para los
instrumentos musicales eléctricos”. Su objetivo era crear un
instrumento electrónico versátil que fuese familiar a los músicos de la
orquesta.
Las primeras versiones no se parecían en nada a los posteriores
últimos modelos, y consistían de dos tablas controladas por el
intérprete, quien manipulaba una cuerda adjunta a una anillo en el
dedo, empleando la capacidad de los cuerpos para controlar el sonido de
manera similar al Theremin, pero las versiones posteriores llevan un
teclado convencional. Es monofónico, produce un sonido cristalino y se
compone del teclado y una tira o pedal que sirve para controlar el
glissando y el vibrato.
También posee un banco de claves de expresión que permiten al
ejecutante cambiar el timbre, los ataques, los armónicos de los sonidos
con su mano izquierda. En 1938 se introdujo la afinación microtonal, al
estilo de la música hindú, como especificara el poeta Rabindranath
Tagore y el músico Alain Danielou.
Las ondas Martenot han sido empleadas después por otros muchos
compositores, entre ellos Olivier Messiaen, que las incluye en la
"Sinfonía Turangalîla", en "Tres pequeñas liturgias de la presencia
divina" y en su ópera "San Francisco de Asís". También han escrito
música para este instrumento Pierre Boulez, Edgar Varèse, Darius
Milhaud, Arthur Honegger, Maurice Jarre y André Jolivet. Bohuslav
Martinu autorizó la adaptación de su "Fantasía" para ondas Martenot
cuando concluyó que era difícil interpretarla en el Theremin, para el
cual había sido originalmente escrita.
Bryan Ferry también ha empleado este instrumento en el álbum "As
Time Goes By"; Jonny Greenwood (de Radiohead) también lo ha empleado en
varias canciones como "The National Anthem".
Las Ondas Martenot han sido empleadas con frecuencia en bandas
sonoras para el cine, como en las películas "Lawrence de Arabia (1962),
"Un cerebro de un millón de dólares" (1967), "Amélie" (2001), o
"Bodysong" (2003).