¿Cómo
se puede querer tanto a una ciudad y demostrarlo de esa manera? Si
ni siquiera él puede definirlo bien al principio de la película -la
quiere, la ama, la adora, la trata como una persona-, Nueva York es la
verdadera protagonista de "Manhattan", film que es el reflejo no sólo
de la sociedad neoyorquina, sino del mundo entero, de las relaciones
personales, del arte, de la comida basura, de la contaminación, de los
engaños, del amor, de la inocencia, de la madurez...
"Manhattan" resume toda la genialidad de la obra de Woody Allen. Él
mismo ha afirmado que esta película es "una comedia romántica sobre la
tendencia del matrimonio a hundirse y la cultura norteamericana a
degenerar, la influencia de la televisión, el veneno de las drogas, la
comida rápida y la incapacidad de la gente de controlar sus vidas".
Manhattan es de 1979, pero podría estar rodada ahora mismo, o
dentro de quince años, o dentro de cincuenta, porque la sociedad que
Woody Allen describe en ella es la sociedad de ahora mismo, la de hace
veinticinco años y la de dentro de cincuenta.
Un niño que es educado por dos mujeres, o la relación de un hombre
de cuarenta y dos años con una chica de diecisiete son problemas que
estaban a la orden del día en 1979 y que lo están ahora tambien, y
esas son las historias que le gusta contar a Woody Allen, historias
reales sobre gente corriente.
Hablando técnicamente, a Manhattan no se le puede poner ninguna
pega. Absolutamente todos los actores están geniales (en especial
Mariel Hemingway), la fotografía de Gordon Willis es magnífica como
siempre, y vaya una banda sonora con música de George Gershwin
("Raphsody in blue") y de jazz, de las mejores de la filmografía de
Woody Allen.
No hace falta decir nada más sobre una película que lo es todo,
que es nosotros mismos, que es el cine y que, por supuesto, es el mejor y
mas genial Woody Allen.