lunes, 30 de marzo de 2009



¿Cómo se puede querer tanto a una ciudad y demostrarlo de esa manera? Si ni siquiera él puede definirlo bien al principio de la pelí­cula -la quiere, la ama, la adora, la trata como una persona-, Nueva York es la verdadera protagonista de "Manhattan", film que es el reflejo no sólo de la sociedad neoyorquina, sino del mundo entero, de las relaciones personales, del arte, de la comida basura, de la contaminación, de los engaños, del amor, de la inocencia, de la madurez...

"Manhattan" resume toda la genialidad de la obra de Woody Allen. Él mismo ha afirmado que esta película es "una comedia romántica sobre la tendencia del matrimonio a hundirse y la cultura norteamericana a degenerar, la influencia de la televisión, el veneno de las drogas, la comida rápida y la incapacidad de la gente de controlar sus vidas".

Manhattan es de 1979, pero podrí­a estar rodada ahora mismo, o dentro de quince años, o dentro de cincuenta, porque la sociedad que Woody Allen describe en ella es la sociedad de ahora mismo, la de hace veinticinco años y la de dentro de cincuenta.

Un niño que es educado por dos mujeres, o la relación de un hombre de cuarenta y dos años con una chica de diecisiete son problemas que estaban a la orden del dí­a en 1979 y que lo están ahora tambien, y esas son las historias que le gusta contar a Woody Allen, historias reales sobre gente corriente.

Hablando técnicamente, a Manhattan no se le puede poner ninguna pega. Absolutamente todos los actores están geniales (en especial Mariel Hemingway), la fotografí­a de Gordon Willis es magní­fica como siempre, y vaya una banda sonora con música de George Gershwin ("Raphsody in blue") y de jazz, de las mejores de la filmografí­a de Woody Allen.

No hace falta decir nada más sobre una pelí­cula que lo es todo, que es nosotros mismos, que es el cine y que, por supuesto, es el mejor y mas genial Woody Allen.

Publicado por jrtapia @ 17:00  | Música de cine
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