Desde su formación a finales del año 2001, Armoniosi Concerti ha ofrecido conciertos en numerosos festivales internacionales como Lufthansa Festival of Baroque Music de Londres, Festival de Musica Antiga de Barcelona, Quincena Musical Donostiarra, Festival de Música y Danza de Granada, Festival Are-More de Vigo, Festival de Música Antigua de Daroca, Festival de Guitarra Leo Brouwer de La Habana, Festival de Música Antigua de Aranjuez, Semana de Música Antigua de Gijón, Muestra de Música Antigua de Aracena, Femás de Sevilla, Via Stellae de Sanitago, etc. etc. La crítica siempre ha destacado la honda musicalidad de sus interpretaciones unida a una extensa gama de colores y matices, así como su bella y refinada sonoridad.
La elección del nombre de Berg no es azarosa: "Alban Berg -señalaba Kakuska en una entrevista-, tal vez el autor más ligado a la tradición romántica de la segunda escuela de Viena y, al mismo tiempo, el más moderno de los románticos, está en el justo medio y representa, por lo tanto, a todo el abanico del repertorio para cuarteto de cuerdas".
Beethoven concibió su Gran Fuga como sexto y último movimiento de
su Cuarteto de cuerda en Si bemol mayor, op. 130, escrito en 1825, pero
la longitud, la densidad, la rítmica obsesiva y la retórica casi
violenta que caracterizan este Finale apabullaron al público del
estreno en 1826 (y probablemente, también a sus ejecutantes, el Cuarteto Schuppanzigh). Por esta razón,
el autor accedió a que su editor, N. Artaria, la publicara como pieza
independiente, y un año después escribió un nuevo Finale más ligero
para el cuarteto: la Gran Fuga, uno de los grandes monumentos de toda la música, sobrevivió perfectamente como pieza independiente. Aún hoy en día, se considera la Gran Fuga una obra
excesivamente difícil para el público y para los intérpretes.
Dimitri Shostakovich fue un autor muy prolífico. Su producción musical ha sido abundante y muy variada, con un catálogo formado por 147 obras, repartidas en diversos géneros: música coral, cantatas, oratorios, óperas (La nariz y Lady Macbeth de Mtsensk), ballets (La Edad de Oro, El Perno y El Arroyo Claro), música escénica, música para el cine, obras para piano y música de cámara –quince cuartetos de cuerda, los más notables de los escritos en el s. XX después de los de Bartók–, dos tríos para piano, violín y violonchelo –el nº 2 una obra maestra absoluta– y un quinteto con piano, asimismo obra maestra. Además, dio a la pauta dos conciertos para piano y orquesta, dos para violín, otros dos para violonchelo y, sobre todo, quince sinfonías que ocupan el lugar principal de toda su obra y que constituyen la más valiosa aportación al género sinfónico de las realizadas dentro del s. XX.
Dmitri Shostakovich nació en 1906 en S. Petersburgo. En 1919 ingresó en el Conservatorio de la ya entonces Leningrado, donde estudió piano y composición con Alexander Glazunov y Maximilian Steinberg hasta 1925. Su trabajo de graduación fue su Sinfonía nº 1, estrenada con enorme éxito en 1926 en Leningrado. El autor tenía tan sólo 19 años y su Primera Sinfonía fue conocida de inmediato en todo el mundo, ya que directores de la talla de Arturo Toscanini, Leopold Stokowski o Bruno Walter la incluyeron en sus programas.
Como muchos compositores soviéticos de su generación, Shostakovich conocía la música de vanguardia de su tiempo (Berg, Stravinsky, Krenek, Hindemith) y trató de conciliarla con la necesidad de hallar un nuevo lenguaje musical para el realismo revolucionario. Así sucede con sus sinfonías Segunda, “A Octubre”, y Tercera “Uno de Mayo”. Ambas constan de un único movimiento y tienen un final coral. Shostakovich también experimentó con algunas obras para piano de carácter atonal (Aforismos, Sonata nº 1). Al mismo tiempo, empleó su detallado conocimiento de la música occidental contemporánea para ridiculizarla, dando una forma grotesca y mecánica a su ópera satírica La Nariz.
Esta situación se extendió a otras obras escénicas (los ballets La Edad de Oro y El perno, la música para la película muda La Nueva Babilonia o la música incidental para la obra de teatro La Chinche). La culminación de esta etapa de búsqueda de nuevos lenguajes musicales fue su segunda ópera, estrenada en 1932, Lady Macbeth de Mtsensk, en cuya partitura, de una gran brillantez, conviven las emociones más intensas con las parodias más ácidas.
Lady Macbeth conoció el éxito no sólo en Rusia, sino también en Europa y Norteamérica y confirmó a Shostakovich como uno de los más destacados compositores dramáticos. Sin embargo, en Enero de 1936 apareció un editorial en el diario Pravda (Caos en lugar de Música) en el que se atacaba ferozmente esta ópera. Shostakovich fue acusado de componer música formalista y no sólo cayó en desgracia, sino que estuvo a punto de ser internado en un campo de concentración o incluso de perder la vida.
Para no incurrir de nuevo en acusaciones de formalismo, Shostakovich se vio obligado a retirar su Cuarta Sinfonía durante los ensayos para su estreno. Sorprendentemente, éste no se produjo hasta veinticinco años más tarde.
En Abril de 1937, Shostakovich iniciaba la composición de una nueva sinfonía, mucho más convencional que la Cuarta al objeto de evitar nuevas críticas, ya que temía no por su propio destino, sino sobre todo por el de su familia. La nueva partitura estaba terminada a finales de Julio. Fue sometida a juicio previo en el Sindicato de Compositores y sólo tras ser escuchada en su versión para dos pianos recibió el visto bueno para su estreno definitivo, que tuvo lugar en Leningrado, el 21 de Noviembre de 1937, durante los actos de conmemoración del XX aniversario de la Revolución de Octubre. La interpretación estuvo a cargo de la Filarmónica de Leningrado dirigida por Yevgeny Mravinsky, entonces un joven y prometedor maestro de treinta y cuatro años.
En la ópera de Giuseppe Verdi "La Traviata", su protagonista,Violeta, distinguida cortesana parisiense, se enamora de Alfredo Germont, con el cual se va a vivir a una quinta próxima a París. El padre de Alfredo intenta que su hijo vuelva a la vida ordenada, y, convencido de que el amor puede más que su autoridad, se humilla y va a rogar a la amada de su hijo que termine aquellas relaciones que tanto perjudican a Alfredo. Violeta convence al padre de la sinceridad de su amor, y, sacrificándose por el bien de su amado, se va de la casa y deja escrita una carta frívola y cruel. Alfredo, herido por el desengaño y picado por los celos, ofende grave y públicamente a Violeta, y entonces su padre le explica lo sucedido y la grandeza del amor de ésta.
Tras unos meses, Alfredo acude a ver a Violeta para pedirle perdón. Violeta está muy enferma, y sólo le quedan unas pocas horas de vida. En éstas, ambos recuerdan la época feliz de su amor. Violeta muere. en brazos de su amado.

Después de verla, ¿cómo explicaría a otro aficionado el interés que puede tener? Pues así: como película, ninguno. No pasa de ser un telefilm, un producto que parece pensado más bien para emitirse por televisión que para un cine; eso sí, su director lo quiere "compensar" haciéndose el Orson Welles, y nos endosa planos contrapicados y "travellings" circulares de cámara sin venir a cuento.
Como cine, su mayor baza son las interpretaciones de las actrices que encarnan a las dos hermanas Du Pré, ambas nominadas al Oscar. Especialmente una gran actriz como Emily Watson compone muy bien su personaje, luchando contra la falta de parecido físico con la Jacqueline real: a un aficionado le cuesta "ver" en ella a la verdadera, aunque quizás para otros este detalle pueda ser irrelevante. Eso sí, cuando llegan los momentos de su enfermedad, la identificación es total: "vemos" a Jacqueline Du Pré en Emily, que está ahí sensacional.
En cambio, la visión que da de Daniel Barenboim, marido de Jackie en aquella época, es de risa: no pasa de ser un "pibe macanudo", que se pasa el tiempo contando chistes argentinos y diciendo simplezas, una imagen bastante distinta de la que nos da él, por ejemplo, en su autobiografía.
Hay en la película detalles personales que pueden muy bien ser ciertos, pues tienen toda la apariencia de ser conocidos, lógicamente, de primera mano: que si una vez tuvo que mandar la ropa sucia a casa por correo para que se la lavaran, que si la hermana se enteró de su muerte por la radio mientras viajaba en coche... en la vida real ocurren cosas así de provincianas y "cutres", parece que no han sido ideadas por ningún guionista, que pensaría situaciones más "grandiosas".
Hay también algún error de bulto en los personajes históricos, como cuando ella da un concierto en España y le dicen que entre el público presente está Pau Casals. El guionista debe confundir España con Puerto Rico: ignora, al parecer, que se supone que hablamos de los años 60, y que Casals se negó a pisar España mientras siguiera Franco en el poder.
Esta película (y el libro en que se basa) había llegado precedida, como en tantos otros casos, por el escándalo, que siempre es una buena publicidad. En este caso se "revelaba" un escabroso episodio donde Jacqueline pedía a su hermana Hilary que le "prestara" su propio marido. Aparte de que es un asunto que me trae sin cuidado, creo que es útil citarlo porque encaja en las tesis de la película.
¿Cuáles son estas tesis? Pues que una intérprete genial como era Jacqueline Du Pré envidiaba la felicidad de su hermana Hilary, que no tenía talento musical, pero sí disfrutaba de una tranquila vida de casada y de un marido "cachas". En cambio, si hemos de creernos lo que cuenta el guión, Jackie odiaba la música, y odiaba en particular el violonchelo, como le dice en Moscú ante un profesor que, por el sitio y su apariencia física, bien pudiera ser Rostropovich. Lo que es difícil de explicar es cómo consiguió, odiándolo tanto, llegar a ser uno de los tres grandes intérpretes de ese instrumento en el siglo XX, junto a los mencionados Casals y Rostropovich: y con el mérito añadido que su carrera quedó prácticamente truncada a los 25 años de edad.
¿Cuál es el interés que puede tener ver semejante producto, descartado el morbo ante lo escandaloso, y otros motivos de ese tipo? Para mí, su interés es como documento a analizar, para "leer entre líneas", partiendo de lo que la hermana nos quiere contar, e intentando descubrir, conociendo algunos mecanismos psicológicos, lo que realmente pudo haber ocurrido.
Una de las formas que existen de escapar a una acusación es acusando a otros: en una calle, un ladrón puede gritar "¡Al ladrón!" para que nadie piense que es él. Hay un refrán que expresa una idea parecida, "Dime de qué presumes y te diré de qué careces". Con tanto insistir en que su hermana Jackie le tenía envidia, ¿no se nos alcanza que más bien debió ser al revés? Jackie murió joven, pero antes alcanzó la gloria. Pasarán muchos años, y se seguirá hablando de ella. Hilary ha vivido más tiempo, pero también morirá algún día, y quedará olvidada. ¿Qué destino es más envidiable?
Shakespeare hace decir a Enrique V antes de la batalla de Agincourt que los hombres que se quedaron en sus casas maldecirán toda su vida el no haber estado allí el día de San Crispín, conquistando la gloria. Eso le ha pasado a Hilary: no tuvo su día de San Crispín, Jackie sí lo tuvo, y ahora aquella intenta hacerse un nombre a la sombra de esta, intenta ser recordada por algo (como la hermana buena y comprensiva que tanto la cuidó, ya que no por méritos artísticos propios), antes de que su nombre se pierda en el olvido, engullido en el transcurso de la Historia.
En 1963, el joven llegaba a Bruselas para trabajar en la compañía de Maurice Béjart, de la que pronto se haría su bailarín principal. En 1979, interpretó por primera vez Bolero, ballet que fue compuesto para Ida Rubinstein. Es memorable la interpretación del Bolero que realizó Jorge Donn en el filme Los Unos y Los Otros, del director Claude Lelouch.
Muchas obras de Bejart fueron creadas especialmente para él: Bhakti (1968), Nijinski, clown de Dios (1971), Golestan: el jardín de las rosasLo que el amor me dice (1974), Nuestro Fausto (1975), Leda (1978), Adagietto (1981) y otras.
Jorge Donn fue director artístico del Ballet del Siglo XX desde 1976 . En 1988 formó su propia compañía L'Europa Ballet que existió durante un tiempo muy breve.
En 1989, fue nominado por la fundación Konex como uno de los mejores bailarines.
Donn murió de sida el 30 de noviembre de 1992 en Lausanne. Posteriormente ha sido homenajeado por muchos coreógrafos: Maurice Béjart con su Ballet por la vida (o El presbiterio no ha perdido nada de su encanto ni el jardín de su esplendor), Denys Ganio (Tango... una rosa para Jorge Donn), Carolyn Carlson (Homenaje a Jorge Donn) y Grazia Galante (Masticando Sueños).

ROGER SALAS - EL PAÍS, Madrid - 11/03/2009
Un siglo, ya, de un cuerpo de baile convertido en leyenda. Un cumpleaños centenario del que las autoridades culturales de España no parece haberse enterado, dada la ausencia de actos conmemorativos, y eso pese a la estrecha relación que Diaghilev y sus ballets mantuvieron con este país.
El Ministerio de Cultura ha ignorado olímpicamente la efemérides. Desde los años 2006 y 2007, el Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música viene rechazando cuantos proyectos se le han presentado, entre ellos, la reposición de El sombrero de tres picos en su versión original de Leonidas Massine con los diseños de Pablo Picasso por parte del Ballet Nacional de España (que tiene comprados a su valedor, el Teatro alla Scala de Milán, los derechos de uso de la producción original). Tampoco el Teatro Real valoró una propuesta de traer al Ballet de la Ópera de París con su cuidada reconstrucción de un Programa Diaghilev que contiene La siesta del fauno (Nijinski/Debussy), Las bodasPetroushka.
Y, sin embargo, España es en la historia de los Ballets Rusos el gran hito geográfico junto a la incontestable París. Las temporadas en el Teatro Real y el Gran Teatro del Liceo, las giras por toda la geografía peninsular (estuvieron en Zaragoza, Alcoy, Cartagena, Valladolid y Logroño, entre otras ciudades) y las largas estancias del conjunto en San Sebastián y Barcelona, son acontecimientos llenos de un rico anecdotario. El propio rey Alfonso XIII fue mecenas de Diaghilev y de su compañía desde el estallido de la Gran Guerra.
El investigador de danza cubano-norteamericano Vicente García-Márquez, prematuramente desaparecido, organizó en Granada un congreso (del 17 al 19 de junio de 1989) con una exposición en paralelo centrada en Le Tricorne (El sombrero de tres picos), el ballet con música de Manuel de Falla y decorados y vestuario de Pablo Picasso estrenado en el Teatro Alhambra de Londres en 1917.
Con la seriedad que lo caracterizaba, García-Márquez reunió en la ciudad andaluza a los más prestigiosos especialistas que situaron, por primera vez de manera científica, la etapa española de Diaghilev en su justa medida e importancia.
Lo cierto es que el ballet español como tal nace de la mano de los rusos con la música de Falla; también fue Diaghilev en primero en jerarquizar el cuadro flamenco y así lo lleva a París con artistas del género escogidos por él mismo en sus viajes por Andalucía y arropados por un telón de Picasso. En el elenco iba María de Albaicín. Richard Buckle, autor de la monumental biografía sobre Diaghilev, ha hablado de "la deuda de aquéllos con España". Las coreografías de inspiración española fueron todas grandes éxitos, desde Tricorne a Las meninas (que dibujara Sert).
Picasso, Stravinski, Nijinski, Falla, Anna Pavlova, Miró, Giorgio de Chirico y Balanchine encabezan la enorme lista de personalidades que granaron algunas de las gestas de los Ballets Rusos y que llevaron la danza, con sus revolucionarios montajes, a toda Europa y América. La huella de los ballets se dejó sentir sobre todos los ámbitos locales que pisaron e influyó en buena parte de los artistas de vanguardia.

Diaghilev y Stravinski
Con el espíritu de Serguéi Diaghilev al frente, pintores, músicos, coreógrafos y bailarines eran embarcados en arriesgadas aventuras estéticas que en algunas ocasiones se encontraron con el rechazo del público y, en otras, con el aplauso de quienes sabían ver de verdad el germen de un arte nuevo destinado a evolucionar y marcar a generaciones sucesivas.
- Francia.Las exposiciones sobre los Ballets Russes empezaron ya en agosto de 2008. La galería Charpentier
de los Campos Elíseos abrió una muestra con cuadros, trajes de escena y documentos del propio Diaghilev.
- Reino Unido. En Londres abrió la fiesta el 10 de febrero la especialista en los Ballets Russes Nina Lovanov Rostovski con una conferencia en la Pushkin House.
- Estados Unidos. La Universidad de Illinois y su Biblioteca de Música y Artes Escénicas inaugura estos días una exposición. En Boston, el 19 de mayo comienza el simposio The spirit of Diaghilev. A partir del 19, se pondrá en escena La siesta del fauno, El hijo pródigo y La consagración de la primavera.
- Australia. En Sidney, el Australian Ballet repone su programa con las reconstrucciones de
El pájaro de fuego, Petroushka y Las sílfides.
- Alemania. En Múnich han repuesto Les biches y Sherezade.
- España. No hay celebraciones previstas.
Aunque sus obras se tocan con escasa frecuencia hoy en día, Marcello está considerado como un compositor muy competente. De acuerdo con el diccionario Grove: «Sus conciertos de La cetra son inusuales por sus partes de instrumento de viento solista, junto con un conciso empleo del contrapunto al estilo vivaldiano, elevando su categoría a la más reconocida dentro del concierto clásico veneciano barroco».
El Concierto en re menor que Marcello escribió para oboe, cuerdas y bajo continuo es quizás su obra más conocida.
El Concierto para oboe, cuerdas y bajo continuo en Re menor fue escrito por Alessandro Marcello a comienzos del Siglo XVIII. Se trata de uno de los conciertos para oboe más interpretados dentro del repertorio de este instrumento. En el pasado fue atribuido erróneamente a Benedetto Marcello y a Antonio Vivaldi, contemporáneos del autor. Johann Sebastian Bach hizo famosa la obra al realizar una transcripción para clave en la tonalidad de Do menor, catalogada con el número BWV 974. El Concierto consta de tres movimientos:El flautín es una flauta pero con un tamaño más pequeño, aproximadamente unos 30 centímetros, es decir la mitad de longitud que la flauta en Do, que es la más común. El flautín consta de un tubo cilíndrico cerrado en uno de sus extremos (donde está la embocadura) y el otro extremo es abierto. Se puede construir todo de metal, con el cuerpo de madera y la embocadura de metal o todo de madera.
El modo de tocar el flautín es muy similar al de la Flauta, aunque el flautín suena una octava más agudo. Por ello el flautín es un instrumento transpositor, ya que las notas que se tocan con él se escriben en el pentagrama una octava más grave de lo que en realidad suena.
El flautín es el instrumento de la orquesta que emite los sonidos más agudos. Su timbre es muy penetrante y se puede escuchar perfectamente aún cuando toda la orquesta está tocando. A pesar de ello, el flautín también puede emitir sonidos delicados y tranquilos.
La primera vez que figuró en la plantilla de la orquesta fue en Ifigenia en Táuride, ópera de Gluck en cuatro actos estrenada en París en 1779. Durante el siglo XIX se extiende el uso del flautín a las orquestas de ópera y a la música sinfónica, por lo que hoy en día podemos encontrarlo de forma habitual en las orquestas sinfónicas, en las bandas de música, en bandas militares, etc.
Intérprete de un repertorio muy amplio que refleja su ideario estético, diseñadora
de todo tipo de proyectos, solicitada por numerosos
compositores contemporáneos, Sonia Wieder-Atherton ocupa en la actualidad un
destacado lugar en el mundo de la música.
Tras sus estudios en el CNSM de París con Maurice Gendron y dar clases con Rostropovitch, se traslada a Moscú, donde estudia dos años con Natalia Shakhovskaja en el Conservatorio Chaikovski. En 1986, poco después de su vuelta, es premiada en el concurso Rostropovitch. Toca como solista con la Orquesta de París, la Orquesta Nacional de Francia, la Orquesta Nacional de Bélgica, Filarmónica de Lieja, Filarmónica de Israel, la Orquesta Gulbenkian de Lisboa, la Orquesta Filarmónica de Luxemburgo, la Sinfónica de la NDR de Hannover…
Pascual Dusapin y Jorge Aperghis escriben para ella varias obras, como Henry Dutilleux, Wolfgang Rihm, Betsy Jolas, Ivan Fedele… Sonia Wieder-Atherton toca regularmente con los pianistas Imogen Cooper, Isabel Leonskaja, Jorge Pludermacher, Lorenzo Cabasso, los violinistas Jan Talich, Rafael Oleg y Sylvia Marcovici, el coro Accentus y la percusionista Françoise Rivalland. Ha sido invitada a participar en numerosos festivales y en salas como la Cité de la musique, Théatre de la Ville, Musica à Strasbourg (Francia) Bath Music Festival o Cheltenham (GB), Ópera de Houston (USA), Ópera de Dortmund (Alemania): Au commencement Monteverdi, D’Est en musique, un espectáculo realizado con imágenes de la película D’Est de Chantal Akerman. por ejemplo, concierto que mezcla de modo muy original dúos de Monteverdi y obras contemporáneas a solo.
Chants d’Est, sur le sentier recouvert es la última realización de Sonia Wieder-Atherton: un concierto de músicas del Este de Europa para violonchelo y orquesta de cámara con obras de Rachmaninov, Janáček, Prokofiev, Martinů, Lutoslawski, Dohnányi, Mahler). Estrenado en el Théatre de la Ville en París en 2007, está actualmente en gira. La cadena de televisión Arte ha dedicado varias emisiones a Sonia Wieder-Atherton. Sus numerosas grabaciones son exponentes de su brillante carrera: Chants juifs, Au commencement Monteverdi, Trios de Schubert, En sonate (obras para violonchelo y piano con Imogen Cooper, dúo para violín y violoncelo con Rafael Oleg), En concerto (con la Sinfonia Varsovia, dirigida por Janos Fürst recientemente fallecido, en obras de Ravel, Bartók y Shostakovitch) y el Concierto para violonchelo de Pascal Dusapin. Su última grabación Chants d’Est, sur le sentier recouvert se ha producido en febrero de 2009 en Ingenua, casa discográfica con la que ha firmado un contrato de exclusividad.
Reconociendo en Sonia Wieder-Atherton a una de las personalidades musicales más destacadas de la actualidad, la Academia de las Bellas Artes de Francia le concedió el "Gran Premio Del Duca de la Academia de las Bellas Artes" en 1999.
La mer fue iniciada en el verano de 1903 en Bichain, una pequeña localidad alejada del mar en la Borgoña francesa, desde donde Debussy trabajó a partir de sus recuerdos marinos. Así, el día 12 de ese mismo mes escribía a André Messager: “¡Me dirá que el Océano no baña precisamente las colinas borgoñesas...! Y que esto muy bien podría parecerse a los paisajes de taller, pero yo tengo innumerables recuerdos; esto estimula más mis sentidos que una realidad cuyo encanto pesa generalmente demasiado sobre la imaginación”. Los trabajos compositivos prosiguieron durante cerca de dos años en la isla de Jersey y en la ciudad marítima de Dieppe, hasta que la obra fue concluida el 5 de marzo de 1905. El estreno tuvo lugar el 15 de octubre de ese mismo año en París en los Conciertos Lamoureux, bajo la dirección de Camille Chevillard, con una acogida bastante fría motivada tanto por la mediocridad de la ejecución como por la novedad de la obra.
Ésta se compone de lo que Debussy denominó “Tres esbozos sinfónicos”. En el primero de ellos, “Del alba al mediodía en el mar”, explora las sensaciones cambiantes provocadas por la diferente incidencia de la luz sobre un elemento inmutable (el mar), algo similar a lo que hizo Monet en su célebre serie de La catedral de Rouen. “Juego de olas” es el más revolucionario de los tres movimientos, por su tratamiento puntillista de la orquesta y por su forma cuasiabierta, calificada por André Boucourechliev como una “sucesión de instantes sin fin”. Finalmente, el “Diálogo del viento y el mar” es más tradicional, ya que presenta unos temas bien perfilados y una estructura cercana al rondó.
Ciertos autores han señalado la presencia de recursos propios de la forma cíclica de César Franck y han querido asimilar la obra al género sinfónico; sin embargo, La mer no responde a los cánones clásicos, pues presenta una libertad y una complejidad de estructuras sin precedentes en la música occidental.