jueves, 02 de abril de 2009



Maxim Vengerov, violín
Itamar Golan, piano

«Thaïs» como ópera habría estado prácticamente desaparecida durante la segunda mitad del siglo pasado, si no es por el solo de violín del segundo acto conocido como la meditación de «Thaïs», pieza de enorme belleza de la que existen multitud de grabaciones. Es en cierta manera sorprendente que habiendo llegado a ser uno de los mayores éxitos de Massenet, rivalizando durante mucho tiempo con «Werther» en número de representaciones, a partir de los años cincuenta pasara a tener una mínima presencia en los escenarios. La explicación hay quizá que buscarla en la historia que cuenta, no muy del gusto de los modernos años sesenta y décadas siguientes. La verdad es que casa mal con las modas imperantes en aquellos maravillosos años el relato de los esfuerzos de un cenobita del siglo IV por convertir a una famosa cortesana de Alejandría al buen camino y, tras conseguirlo, dejarse dominar por una insana pasión amorosa que lo lleva a la desesperación tras la muerte de la arrepentida.


Publicado por jrtapia @ 8:00  | Instrumentos de cuerda
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