Sin ánimo de agotar la lista, he aquí los ejemplos más significativos de su producción desde entonces: Tiburón (1975), la hexalogía de La guerra de las galaxias (1977-2005), Encuentros en la tercera fase (1977), Supermán (1978), 1941 (1979), la trilogía de Indiana JonesE.T., el extraterrestre (1982), El imperio del sol (1987), Las brujas de Eastwick (1987), El turista accidental (1988), Nacido el cuatro de julio (1989), Presunto inocente (1990), Solo en casa (1990), Hook (1991), JFK (1991), Parque Jurásico (1993), La lista de Schindler (1993), Nixon (1995), Sabrina (1995), Sleepers (1996), El mundo perdido (1997), Siete años en el Tíbet (1997), Salvar al soldado Ryan (1998), Las cenizas de Ángela (1999), El patriota (2000), Inteligencia artificial (2001), la serie de Harry Potter (2002-2007), Atrápame si puedes (2002), Minority Report (2002), La terminal (2004), La guerra de los mundos (2005), Memorias de una geisha (2005) y Munich (2005). (1981-1989),
Cinco
Oscars y cuatro Globos de Oro a la mejor banda sonora, decenas de
candidaturas a ambos premios (en la actualidad, es la persona viva que
ha sido más veces candidato al Oscar en toda la historia del cine,
empatado con Alfred Newman, otro compositor de bandas sonoras ya
fallecido, y sólo superado por Walt Disney), diecinueve Grammys e
infinidad de premios y distinciones adornan las vitrinas del
compositor. Williams también ha escrito un nutrido catálogo de
canciones, piezas de cámara y obras para orquesta, y ha sido director
de un conjunto tan prestigioso como la Boston Pops Orchestra, sección
de la todavía más prestigiosa Boston Symphony Orchestra, desde 1980 a
1993. Menos conocida es su faceta de intérprete consumado de varios
instrumentos: trombón, trompeta, clarinete y piano.