domingo, 12 de abril de 2009


Al frente de la Filarmónica de Los Ángeles, John Williams dirige el estreno de su obra Soundings, escrita para la inauguración del Walt Disney Concert Hall de Los Ángeles en octubre de 2003.

John Williams es autor de la música de más de cien películas. Sus obras están indeleblemente impresas en la memoria de varias generaciones de aficionados al séptimo arte, y forman parte de la cultura popular de nuestra época, al menos por dos buenos motivos: en primer lugar, porque la música de Williams tiene un acusado sentido melódico y orquestaciones brillantísimas; y en segundo lugar, porque las bandas sonoras de este compositor norteamericano están asociadas a una larga serie de films de éxito universal. Lo demuestran los títulos en que ha intervenido desde mediados de la década de los setenta, época en que accedió a una posición incomparable en la industria cinematográfica norteamericana (y no suele tenerse en cuenta el hecho de que para entonces ya llevaba veinte años en el oficio), de la mano del entonces jovencísimo Steven Spielberg, con el que ha colaborado en veintidós películas.

Sin ánimo de agotar la lista, he aquí los ejemplos más significativos de su producción desde entonces: Tiburón (1975), la hexalogía de La guerra de las galaxias (1977-2005), Encuentros en la tercera fase (1977), Supermán (1978), 1941 (1979), la trilogía de Indiana JonesE.T., el extraterrestre (1982), El imperio del sol (1987), Las brujas de Eastwick (1987), El turista accidental (1988), Nacido el cuatro de julio (1989), Presunto inocente (1990), Solo en casa (1990), Hook (1991), JFK (1991), Parque Jurásico (1993), La lista de Schindler (1993), Nixon (1995), Sabrina (1995), Sleepers (1996), El mundo perdido (1997), Siete años en el Tíbet (1997), Salvar al soldado Ryan (1998), Las cenizas de Ángela (1999), El patriota (2000), Inteligencia artificial (2001), la serie de Harry Potter (2002-2007), Atrápame si puedes (2002), Minority Report (2002), La terminal (2004), La guerra de los mundos (2005), Memorias de una geisha (2005) y Munich (2005). (1981-1989),

Cinco Oscars y cuatro Globos de Oro a la mejor banda sonora, decenas de candidaturas a ambos premios (en la actualidad, es la persona viva que ha sido más veces candidato al Oscar en toda la historia del cine, empatado con Alfred Newman, otro compositor de bandas sonoras ya fallecido, y sólo superado por Walt Disney), diecinueve Grammys e infinidad de premios y distinciones adornan las vitrinas del compositor. Williams también ha escrito un nutrido catálogo de canciones, piezas de cámara y obras para orquesta, y ha sido director de un conjunto tan prestigioso como la Boston Pops Orchestra, sección de la todavía más prestigiosa Boston Symphony Orchestra, desde 1980 a 1993. Menos conocida es su faceta de intérprete consumado de varios instrumentos: trombón, trompeta, clarinete y piano.



Publicado por jrtapia @ 8:00  | La orquesta
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